domingo, marzo 18, 2012

Mapas en Nueva York

"Hace unos años para nosotros esto era totalmente impensable, estar aquí es casi un milagro". Desde luego. Basta con echar la vista atrás a 2009, cuando autopublicaron "Un día en el mundo" tras batallar en lo más profundo del underground nacional durante una década en busca de discográfica.

Ahora Vetusta Morla por fin ven los frutos. Premios, ventas, reconocimiento de crítica y giras internacionales. Como las que les trae hasta el continente americano. En tres semanas se van a recorrer Nueva York, Washington D.C., Austin, Los Ángeles, Tijuana y México D.F.

En la primera de las ciudades, tuvieron dos principales compromisos. Primero un encuentro en el Instituto Cervantes respondiendo a preguntas de seguidores de la banda expatriados por estas tierras. Para defender que "la música es un estado que llega por encima de idiomas", como dijo el vocalista "Pucho", hablar de algún que otro equívoco idiomático a propósito de la cinta americana ("american tape" como algún componente del grupo se atrevió a solicitar días antes en una actuación en Londres) o comentar los planes que tenían por delante en la ciudad de los rascacielos (asistir al concierto de The Black Keys en el Madison Square Garden en el caso de los más afortunados).

Para terminar la charla, dejaron tres temas en acústico: una emocionante "Boca en la tierra", la inspirada en suelo mexicano "Maldita dulzura" y el single "Lo que te hace grande", aquí en la recta final de su interpretación.



La noche siguiente la agenda de los tricantinos tenía como compromiso central su directo en la sala Highline Ballroom de la capital neoyorquina, ya en formato eléctrico y con el sexteto al completo.

Con un sonido impecable, unos juegos de luces a la altura -da gusto encontrarse con recintos pensados para la música en vivo- y ante una entrada de público muy por encima de la media entrada -mayoría abrumadora de españoles residentes por estas tierras- cumplieron con creces con más de hora y media de directo en el que repasaron casi a la totalidad su segunda entrega discográfica, "Mapas", y dieron también buena cuenta de los temas más redondos de su disco de debut.

La sintonía del grupo con los asistentes fue notoria en varios momentos de la actuación. En su primera alocución al personal, "Pucho" dio cuenta de sus sensaciones ante la cita y de la nueva dimensión que algunas canciones pueden cobrar en ciudades así, como en el caso de "Cenas ajenas".



Si hay que establecer un baremo de qué canciones subieron más la temperatura de la noche, inevitablemente hay que desequilibrar la balanza en favor de los éxitos del primer álbum. Así se caldeaba la sala por ejemplo con "Valiente".



Otro canción que tampoco falla en vivo es "Saharabbey Road" y sus coros participativos finales, en esta ocasión aplicando como modelo para dividir a la sala la cuadrícula este-oeste de la ciudad anfitriona. Fue además la elegida antes de pasar al bis.



Un bis donde sacaron a pasear al "señor bidón" para las percusiones y que cerraron de forma épica con el broche difícilmente mejorable de "La cuadratura del circulo". Ovación y otra plaza conquistada para Vetusta Morla.