martes, agosto 31, 2010

Regreso y futuro


Parecía que era cuestión de tiempo y así ha sido finalmente. Hace pocos días, primero en actuación sorpresa en Londres y después en formato festivalero en Reading y Leeds, se hacía realidad el regreso a los escenarios de The Libertines.

Una banda sobre la que quizás pese más la leyenda que lo que en realidad supuso su contribución al panorama musical a comienzos de este siglo. A ello han ayudado sin duda los excesos y vida licenciosa de uno de sus dos líderes, Pete Doherty, cuyas correrías dieron el salto a las crónicas rosas de los medios de comunicación por su romance con la modelo Kate Moss (otra que también sabe de vivir al límite).

Pero aunque su fama engordara sobre todo por motivos extramusicales (las relaciones de Doherty con el otro co-líder de la formación, Carl Barat, con acusaciones formales de robo por medio, también fueron tortuosas), es justo reconocer que dejaron algunas canciones que perduran, si sumamos lo cosecha recogida en sus dos únicos discos publicados.

Además, en la memoria nos queda una actuación mítica en la sala Moby Dick de Madrid, donde no cabía ni un alfiler. Años después, por lo que cuentan las crónicas y corroboran las imágenes de este himno de la banda, están en forma.


Pero como todo no va a ser mirar al pasado, cerramos con una mirada al futuro de la mano de una formación que parece estar llamada a sonar mucho en los próximos meses dentro de los ambientes más modernos.

Tienen el sugerente nombre de The hundred in the hands, son de Nueva York y presentan formato de dúo. Facturan interesantes canciones de electrónica pop, algo así como la versión edulcorada para quienes Crystal Castles resulten demasiado macarras, y su componente femenina puede convertirse además en nueva musa indie para más de uno.

martes, agosto 17, 2010

'Marisquinho' en agosto


Dice el saber popular, y lo refrendan los oriundos, que los meses buenos para comer marisco son los que llevan incorporada la letra 'r'. Siguiendo esta norma, la época estival no sería por tanto un buen momento para darse a los placeres que ofrecen los "frutos del mar". Pero, a pesar de ello, en agosto también se puede encontrar marisco en las Rías Baixas. Y "marisquinho", aunque sea de naturaleza diferente.

Porque este es el nombre que recibe el evento de cultura urbana que acogió Vigo por décima edición hace pocas fechas. Un festival que aúna deportes de ruedas (bicicletas, tablas y patines) con música de raíz rap y hip hop. A esta segunda parte puso colofón todo un maestro de los platos y vinilos.

Alguien que nació hace 52 años bajo el nombre de Joseph Saddler, pero que responde artísticamente como Grandmaster Flash. Toda una leyenda a quien se le atribuyen logros como ser el inventor de técnicas como el "cutting" o el "phasing", ahora utilizadas por Dj's en todo el mundo. Además es el primer artista de hip hop que ha entrado en el Rock n'Roll Hall of Fame y uno de los inspiradores del juego de Play Station "Dj Hero".

Y lo que se pudo ver en la explanada del Náutico vigués estuvo a la altura de los méritos contraidos. Fue una sesión de maestro en la que, lejos de lo esperado, no se centró sólo en la música de raíz hip-hopera, sino que dejó canciones para otros gustos y estilos, bien respaldado en todo momento por la labor escudera de otros dos Dj's (que, al igual que él, parecían recién salidos de cualquier callejón del Bronx).

Resulta increíble que este artista haya rebasado ya el medio siglo, viendo la energía que desprende sobre el escenario y la vitalidad al dirigirse a grito pelado al público (con lenguaje de la calle, apelaciones continuas a la ciudad que le acogía esa noche y demostraciones de palabras en castellano como "basura" y "caliente" para demostrar si algo era o no merecedor de halago).

Momentos de la noche hubo muchos. En ellos cupieron desde Michael Jackson al "Apache" de los Sugarhill Gang (en el que es inevitable imaginarse a Will Smith y Carlton bailando)...



Pasando por hits de Nirvana, The White Stripes o Lenny Kravitz...



Hasta una despedida inesperada con guitarra española y felicitación incluida a España por haber ganado el Mundial. Lo dicho, todo un maestro.

lunes, agosto 16, 2010

El FIB 2011 ya tiene fechas

A pesar de la salida del principal patrocinador, el FIB sigue adelante y ya ha anunciado las fechas de la próxima edición. El próximo año la cita será entre el 14 y el 17 de julio.

Además, ya están los primeros abonos a la venta a un precio especial de 145€. Este precio se mantendrá hasta el 21 de noviembre o hasta agotar existencias (son 5.000 los abonos que se ponen a la venta a este precio).

martes, agosto 10, 2010

El FIB se queda sin patrocinador


Después de 10 años de colaboración, la relación entre el Festival Internacional de Benicàssim y la cervecera Heineken se ha roto. El FIB volverá a llamarse así, simplemente FIB (suponemos que hasta que encuentre un nuevo patrocinador principal), después de que asumiera el color verde como seña de identidad del escenario principal y la marca de cerveza como apellido para el nombre comercial del festival.

Sin duda, el FIB no tendrá problemas para encontrar un patrocinador o varios que cubran la inversión económica que desembolsaba la marca de cervezas. Se trata de un festival muy consolidado y que garantiza siempre una gran presencia en los medios de comunicación, y que cuenta con una gran afluencia de público cada año.

Pero puede que ese patrocinador haya que buscarlo más entre multinacionales con intereses que superen las barreras españolas. No creo que la salida de Heineken del FIB se deba a la crisis (siguen patrocinando numerosos enventos con mucha menos repercusión que el festival levantino) y tampoco creo que se deba al descenso de asistentes en la pasada edición (es comprensible si nos atenemos a la coyuntura económica que vivimos).

Habría que analizar un poco la evolución del festival para entender la salida de su principal patrocinador. Realmente, el principal esponsorizador del FIB durante los últimos diez años ha sido Heineken España. Y el detalle del "apellido" España no es baladí en este caso. El negocio del patrocinador del FIB está en España y su interés debe ser llegar al mayor público español posible, que es el que podría consumir su cerveza durante el resto del año en España.

Sin embargo, en las últimas ediciones el público inglés supera al público español. Los datos oficiales revelan que el 55% del público de la última edición era extranjero. Esta tendencia del FIB en los últimos años, que parece un festival dirigido más hacia el público de las islas británicas que hacia el nacional, puede haber movido a Heineken España a replantearse su estrategia de patrocinios, puesto que más de la mitad de los asistentes del FIB solo van a convertirse en clientes de la cervecera durante los cuatro días que dura el festival.

Ahora, Vincent Power, el irlandés propietario del FIB, tendrá que decidir entre mantener la línea del festival llevada en los últimos años y buscar un patrocinador multinacional que tenga intereses económicos en España y Reino Unido, o bien dar una vuelta al festival e intentar girar la tendencia para volver a captar más público español.

Pero ¿qué es lo que echa para atrás a los españoles para ser más reticentes hoy a acudir al FIB? Quizás sea el cartel, aunque esto no tiene mucho sentido. Con más o menos grandes figuras, el cartel del FIB siempre está repleto de nombres interesantísimos, incluso este 2010 a pesar de las críticas.

¿Entonces? Me atrevo a decir que el problema viene más por el tema del bolsillo. El nivel de vida en Inglaterra es mucho más elevado que en España y para ellos el precio del FIB no es excesivo. Si a esto le sumamos el sol del que disfrutamos en el levante español y los packs de billetes + entrada que ofrecen las agencias de viaje, los ingleses parece que lo tienen chupado para venir.

Sin embargo, para el españolito de a pie, el mileurista (si llega), puede que desembolsar 180 eurazos por el abono de cuatro días le haga meditar mucho más sobre la conveniencia de hacer el desembolso.

No entro aquí a valorar si el precio del abono es caro o no, que creo que si nos ponemos a sumar lo que pueden costar las entradas de los principales grupos del cartel sale más que rentable. Y si a eso le sumamos los diez días de acampada, que hacen que se convierta el FIB en unas vacaciones, es más difícil mantener esa afirmación. Simplemente considero que al español le cuesta más soltar 180€ de golpe por una entrada.

De ahí que el festival considere más interesante el público internacional y puede que, también por eso, los patrocinadores nacionales prefieran centrarse en otros eventos a los que asiste un mayor público que sean potenciales clientes el resto del año.

martes, agosto 03, 2010

FIB - Domingo: Choque de culturas y alianza de civilizaciones


Llegó la cuarta jornada de festival. Tres días consecutivos metido una media de 6-7 horas en un mismo recinto y aún con curiosidad por lo que queda por delante. No está mal. Esto es que uno aún tiene arrestos para descubrir nuevas emociones con la música. Y, afortunadamente, el olfato de que todavía quedaban conciertos míticos que sumar a este FIB 2010.

Aunque esto no ocurriría con el que coincidió con la llegada. A The Courteeners he de confesar que no los conozco demasiado, pero tampoco me ofrecieron lo suficiente como para quedarme a ampliar conocimientos. Un quiero y no puedo de parecer una especie de nuevos Arctic Monkeys y sonar como lo hacen una decena de grupos más en este momento (aunque, en descarga suya, este comentario se le podría aplicar a varios más de los que pasaron por Benicassim ese largo de ese fin de semana) y un producto más destinado a las masas inglesas. Al final, rebuscando un poco, creo que salvaría al menos este tema de su actuación.

Justo lo contrario de lo que sucedería unos minutos después, gracias a los norirlandeses Two Door Cinema Club, que han firmado uno de los discos más atractivos del año. Un "Tourist history" repletito de canciones por las que otras bandas matarían para tenerlas como single. Lo suyo es el pop cristalino y optimista, salpicado por guitarras y teclados que les emparentan con nombres como Phoenix o The Postal Service. Prueba de ello, melodías como las incluidas en "I can talk" y su inicio a lo Futureheads o "Come back home".

Y eso que el finde de su primer concierto en España comenzó desastroso para Sam Halliday, el pelirrojo líder de esta jovencísima banda, como confesó al inicio de "What you know". Por supuesto, no se olvidaron de mi favorita del disco, "Something good can work".



Tras esta primera alegría para el cuerpo, cambio total de propuesta con la siguiente actuación. No contaba con ver a Parade en el FIB, pero la caída del cartel de Lilly Allen (por segunda vez, supongo que con suerte se lo pensarán mucho a la hora de traerla nuevamente) motivó una recolocación de horarios y artistas que afectó favorablemente al amigo Antonio Galvañ.

Concierto para seguidores acérrimos al sonido del valenciano que comenzó con temas recientes como "Stephen Hawkin" o "Proyecto Genoma" y dejó un par de perlas: la interpretación solo a piano de ese tremendo cuento que es "Flora Rostrobruno" y una versión del "Vamos a la playa" de los italianos Righeira (al que corresponde este enorme videoclip y que me ha permitido abrir una puerta cerrada de mi infancia para recordar otros éxitos de este dúo transalpino, cumbre del movimiento Italo Disco).

Tras ver suficiente de Parade, era la hora de otros que, estos sí, cumplían con el público del FIB después de fallar el año anterior: Foals. Los de Oxford venían además con nuevo disco bajo el brazo, "Total life forever", que se desmarca por complejidad de su debut "Antidotes". Su directo empezó algo denso, salvo por éxitos como "Cassius", pero se fue aclarando a partir de uno de los mejores temas de su último trabajo, "Spanish Sahara", que incluye uno de los "crescendos" más abrumadores del año.

A partir de ahí, saltó la chispa y la recta final dejó momentos inolvidables como el brutal final con "Electric bloom" con el solista Andrew Mears dándolo todo en la percusión, haciendo demostración de sus dotes de escalada por la estructura lateral (se echan de menos gestos arriesgados como estos, a lo Bono de U2 o a lo Jon Layabouts según cuentan las crónicas del Low Cost, entre tanto líder bisoño y apocado como prima hoy día), poniendo en jaque al personal de seguridad.

Lo que vino después me volvió a dejar algo tibio, quizás también por falta de empatía con el artista en cuestión. Era uno de los nombres de la noche, pero con Dizee Rascal me volví a sentir fuera de juego y forastero entre tanto británico. Por mucho reclamo al rapeo "old school" que hiciera. Aunque como en tantas otras cosas, puede que en ésta también esté equivocado, porque el público sí que pareció disfrutar de lo lindo. Si al menos la camiseta de los Lakers que llevaba hubiera sido la de Gasol, lo mismo habría granjeado más simpatías patrias. Pero es que encima era la de Kobe Bryant...

Así que tocó darse una vuelta por el recinto para ver qué se cocía en otros escenarios, como por ejemplo las primeras canciones de Echo & the Bunnymen. Era difícil superar el gran concierto dado en el escenario Verde en su última comparecencia en el FIB, así que la cosa no alcanzó dimensiones espectaculares. Pero siempre brindan buenas sensaciones nuevaoleras y por supuesto no se olvidan tampoco de su tema fetiche "Killing moon".



En el escenario Fiberfib.com dejamos a Ian McCulloch y los suyos para no perdernos el inicio del cabeza de cartel de la noche. Y no era para menos, tratándose de la primera presencia en suelo español de Gorillaz. Y la espera mereció la pena, porque fue sin duda el concierto con mayúsculas de este FIB 2010.

Primero por el montaje: una pantalla de enormes dimensiones en la que se proyectaban imágenes que conforman el universo de la primera banda virtual de la historia (con permiso de Milli Vanilli), como es el caso de sus siempre sugerentes videoclips. Después por el número de personas que conforman el proyecto, cerca de una treintena, todos perfectamente orquestados por un Damon Albarn al que vimos en plena forma y gozando con cada canción.

Lo de Gorillaz sí que es además una alianza de civilizaciones bien entendida. Desde la flema británica del ex The Clash Paul Simonon, pasando por solistas orientales, raperos afroamericanos y hasta una orquesta árabe. La bandera blanca enarbolada en una de las canciones, aunque algo forzada, bien puede simbolizar este hermanamiento entre culturas sin colores ni fronteras que nos separen.

En cuanto a las canciones, si en los discos pueden atragantarse más de la cuenta en muchas ocasiones, el directo fue una delicia, copado por temas de su última entrega "Plastic Beach", entre los que destacaron "Stylo" y "On melancholy hill". Y, sobre todo, brillaron en la parte final e hicieron las delicias del respetable las más conocidas "Clint Eastwood" y "Feel good inc."



Después de Gorillaz ya nada podía superar lo visto el domingo, ni siquiera una buena dosis de electrónica noventera y proyecciones hipnóticas a cargo de Leftfield. Así que era hora de decir adiós y, esperemos que hasta pronto, al recinto de FIB. Una despedida, que este año tuvo banda sonora de anuncio para coches, cortesía del francés Yuksek.

sábado, julio 31, 2010

FIB - Sábado: Arroz, despedida y electrónica


Por primera vez desde que se instauró, este año nos quedamos sin el ecuador deportivo del FIB, el clásico partido entre prensa y artistas en el Polideportivo Municipal de Benicassim. El motivo, el cambio algo apresurado de la ONG colaboradora del festival (Ayuda en Acción tomó el relevo de Intermón Oxfam), entidad encargada también de esta cita futbolera. Pero que los amantes del balón que no se preocupen, que en 2011 volverá este encuentro benéfico.

Así que en vez de soltar piernas y correr por la banda, la jornada sabatina tuvo como primer punto memorable el (también tradicional, por otro lado) arroz del restaurante del Desierto de las Palmas. La amabilidad de sus responsables y las privilegiadas vistas desde sus ventanales hacen de esta cita todo un placer para los sentidos. Y, por supuesto, el arroz, como siempre, delicioso.

Con las fuerzas repuestas, en unas horas nos vimos de nuevo en el recinto festivalero. Esta vez, estrenamos jornada con los norirlandeses Ash. Su trayectoria, algo irregular, no ha permitido que tengan la condición de estrellas, lo que demuestra la temprana comparecencia en el horario.

Hace tiempo también que Charlotte Hatherley no les acompaña, como la última vez que les vimos en el FIB, pero no faltó un cuarto refuerzo, con gran parecido a uno de los componentes de Bloc Party. Tanto, que era efectivamente Russell Lissack (el del flequillo que le tapa la cara), que últimamente completa la formación del trío en directo.

Del repertorio, mucho clásico como "Shining light", "Oh yeah" o "Kung Fu". En la parte final descubrimos lo resultón que queda uno de los singles de su última etapa, "Return of white rabbit", y que el "Burn baby burn" sigue siendo un pelotazo para cerrar conciertos. Y, por supuesto, no se olvidaron del tema que les dio a conocer a mediados de los 90: "Girl from Mars". No se lo quiso perder nadie, incluido el fíber en parapente, otro que no falla ninguna edición.



Un sonido no muy lejano al de los de Downpatrick es el que proponen The Cribs, el siguiente directo del día. El trío de hermanos actúo también con un refuerzo, aunque este caso de mayor de lujo: el que fuera guitarrista de The Smiths, Johnny Marr. Aunque con más tirón en su Inglaterra natal, sus canciones merecen una oportunidad y en directo ganan agresividad, como los casos de su primer tema exitoso, "Mirror kisses", o de "Men's needs" (aquí de cerca y a continuación con la perspectiva del ambiente desde el público, con las primeras filas entregadísimas):



Como ocurriera en 2006 con Madness, el ska y los ritmos caribeños se adueñaron por unos minutos de Benicassim con otra banda referente de este movimiento: The Specials. Buen rollo y propuesta interracial a raudales, con clásicos instantáneos como este "A message to you Rudy".



Pero les dejamos sin rematar la faena porque ya había llegado uno de los momentos más emotivos de la noche y del festival: la despedida de los toledanos The Sunday Drivers. Ya lo habían anunciado con anterioridad: el de Benicassim sería su último concierto. Y el adiós fue a lo grande, tanto en duración como en intensidad y respuesta del público que llenaba la explanada del escenario Fiberfib.com. El repertorio fue prácticamente el de los últimos conciertos de la gira y no faltaron en varios momentos los agradecimientos sentidos por parte de Jero y compañía a todos los que les han apoyado en este tiempo.

Y si hay que elegir un momento culminante, sería "Little heart attacks" y su final multitudinario, lleno de amigos sobre el escenario, demostrando lo queridos que han sido y lo que se les va a echar de menos.



Hasta fenómeno extraño tuvo la actuación de Sunday Drivers, ya que nada más terminar vimos desplazarse por el cielo un objeto propulsado por lo que podría ser una llama que en seguida se apagó. Digno de ser comentado en el programa de Iker Jiménez (¿alguien más lo vio?).

Para reponer fuerzas de tanta emotividad la opción elegida fue el concierto de Pil, con algunas dudas previas del estado en el que nos íbamos a encontrar al proyecto del ex Sex Pistols, John Lydon. Y la incertidumbre se despejó para bien, con una propuesta sólida, intensa y que disfrutamos unos poquitos (cosa que 'Johnny Rotten' nos agradeció, por saber de música, estar acompañándole y no haber optado por el escenario grande).

Y es que a esa misma hora ya había comenzado la actuación del cabeza de cartel de la noche: The Prodigy que, como se esperaba, convirtieron los alrededores del escenario Verde en una inmensa 'rave'. Y tuvimos oportunidad de comprobarlo con trallazos como "Firestarter", "Smack my bitch up" o "Voodoo people".



Aún embrutecidos por la energía en directo que desprenden The Prodigy, la velada nos conduciría aún por algún momento memorable. Especialmente con Cut Copy. Los australianos desprenden elegancia en sus canciones electrónicas (y en sus camisas para la ocasión) y en directo suenan como auténticos rompepistas temas como "Lights and music", "Hearts on fire" o "Feel the love" (que suena como si Suede hubieran descubierto en su día las posibilidades de la música de baile).



En similares coordenadas aunque con mayor repercusión se mueven los británicos Klaxons, que se presentaron ataviados con túnicas retrofuturistas. Su primer disco fue una buena colección de singles y el segundo se está haciendo de rogar, aunque ya se ve que lo tienen todo cerrado compositivamente, al ver la cantidad de nuevas canciones que presentaron en su directo, como es el caso del nuevo single, "Echoes". En una primera escucha, parece que no estarán a la altura de la inmediatez de las de su debut. Por eso, las triunfadoras de la noche fueron temas como "Golden skans", el bis arrollador "Atlantis to interzone" o "It´s not over yet".



Con ellos pusimos el punto final al sábado, en espera de un domingo que nos traería el mejor concierto del festival, con permiso de directos históricos como el de Sunday Drivers.

martes, julio 27, 2010

FIB - Viernes: Viejos rockeros vs Jóvenes hedonistas


Primera imagen de esta segunda jornada de festival: Jorge 'Ilegal' Martínez, bebida isotónica en mano por la zona vip y hablando de su futuro proyecto en el que recuperará las raíces de estilos como el bolero y el tango. Inaudito para quien se lo contáramos hace un lustro. O "acaballante", como prefiriría el propio protagonista.

Pero no, por mucho que pareciera ser un mal presagio para la escena rock más salvaje, la noche llevaría la contraria en muchos momentos. El rock, en sus diferentes vertientes, resonó con brío en este día del FIB. Para comenzar, en su faceta más ruidista, para ver el final de unos Triángulo de Amor Bizarro con imagen más veraniega que nunca en el escenario Verde, que cerraron con su recomendación de "llevar navaja siempre es conveniente" incluida en el tema de su debut "El crimen: cómo ocurre y cómo remediarlo". Antes de eso, repasaron canciones de su segunda entrega como el single "De la monarquía a la criptocracia".

Otro artista nacional reclamaba la atención en ese momento en el escenario Fiberfib.com y no era otro que un barbudo Sr. Chinarro. Muy lejos quedan ya sus conciertos benicenses, citas de culto en las que todo era posible sobre el escenario entre él y su grupo de músicos reclutados para la ocasión. Pero esos años quedaron atrás y ahora tenemos a un artista consolidado y con el público a su favor.

Muchos fueron los que se acercaron a verle dejar esas perlas costumbristas no exentas del surrealismo y los dobles sentidos marca de la casa, con Antonio Luque cantando mejor que nunca. Entre las más celebradas, "Dos besugos", "La decoración" o el cierre con "El rayo verde".



Tras este rato bien agradable, la siguiente parada fue para ver unos minutos a Julian Casablancas. El líder de The Strokes ha debutado con su primer álbum en solitario y venía a presentarlo a un escenario que ya conocía con una banda en la que no escatimaba recursos (dos baterías, por ejemplo) y su aire desastrado de siempre. No elegimos mal el lapso de tiempo para verle porque fue justo cuando interpretó el single "11th dimension" y, solventando las dudas de si interpretaría alguna canción de su grupo, el enorme "It´s hard to explain" de los Strokes.

A Casablancas le dejamos en plena faena porque algo más señalado requería la presencia. Y es que estábamos ante la primera y última oportunidad de ver a Ilegales en un FIB. Y la ocasión no fue para menos. Con un sonido impecable, en formación de trío y repasando los temas que han dejado para la historia del rock en español: "Yo soy quien espía los juegos de los niños" (curiosa la perspectiva desde la mesa de sonido en este vídeo), "Tiempos nuevos, tiempos salvajes", "Varsovia", "Agotados de esperar el fin" o las más iconoclastas "Soy un macarra" y "Hola mamoncete". Para terminar, cómo no podía ser de otra forma, cayó "Destruye", para goce del numerosísimo público que se dio cita en este concierto.



Con un sabor dulce a pesar de la despedida al grupo asturiano y los nombres más golosos de la noche al acecho, el siguiente tramo festivalero se repartió entre Mumford and sons y Hot Chip. Los primeros, con su folk británico que de momento cala más en el público de las islas que en el de aquí, y los segundos con su electrónica algo bizarra que animó la noche con sus temas más conocidos.

También electrónicos son Yacht & the Straight Gaze, a quienes ya habíamos visto en directo este año en la sala El Sol y son sin duda uno de los descubrimientos de la temporada. Esta vez sin proyecciones pero volviendo a darlo todo sobre el escenario, la pareja formada por Jona y Claire son un tándem explosivo. El final, con "Psichyc City", hizo saltar a todo el mundo.



Desde lejos vimos cómo para Alison Goldfrapp la imagen sigue siendo tanto o más importante que las canciones. Esta vez su modelito de lentejuelas tampoco pasó desapercibido. En el escenario Fiberfib.com la dejamos porque ya era hora del cabeza de cartel de la noche: Vampire Weekend.

Con sus pintas de niños bien neoyorquinos de vacaciones por Benicassim, contagiaron optimismo con su sonido fresco y su gusto por los ritmos africanos y tribales. Las más recientes "Horchata" y "Cousins" caldearon la noche, pero sobre todo fueron los éxitos del primer disco como "Mansard roof" o "Cape Cod Kwassa Kwassa" los que hicieron vibrar a todos los presentes, llegando al delirio colectivo con un "A-Punk" y su grito de guerra coreado por todo el FIB.



Pero aquí no acabó la cosa el viernes, ni mucho menos. Las siguientes emociones estuvieron protagonizados por una de las propuestas con más morbo de la noche: la del ex New Order y ex Joy Division Peter Hook interpretando el mítico primer álbum de estos últimos. Una decisión artística que algunos tachan de oportunista y casi sacrílega y que tiene carácter revisionista en el año en que se cumple el 30 aniversario de la muerte de Ian Curtis.

Así que no faltaban las reticencias a la hora de acercarse hasta esta cita. Afortunadamente, las dudas se despejaron a favor de Hook, con una ejecución fiel de los temas y un sonido muy conseguido (incluida la voz) que recreaba las atmósferas opresivas que crearon Joy Division hace tres décadas atrás.

Como detalle curioso, sobre el escenario convivieron dos generaciones juntas, ya que a la derecha de Peter tocaba su hijo ("that's my boy" llegó a decir orgulloso en una de las canciones). No faltaron "She's lost control", "Disorder" o una emocionante "Insight". Como bis, no hubo decepción y se saltó el guión del primer disco para tocar un "Love will tear us apart" que ya forma parte de los anales del festival.

Aún coreando el "Love will...", como tantos otros cientos secundaban, la noche terminó bailonga viendo parte de la actuación de Calvin Harris, que siempre es sinónimo de fiesta a esas horas, y las nuevas canciones de DJ Shadow, introducido en una esfera sobre la que se proyectaban imágenes, las últimas que recordaríamos de esta noche de viernes del FIB 2010.

sábado, julio 24, 2010

FIB - Jueves: Clásicos y modernos


Sé que algún año dejaré de ir al FIB. Por el impedimento o la razón que sea. Pero hasta que eso ocurra, disfruto de cada edición y vuelvo siempre con un bagaje positivo. Puede que no sea el festival que goce de mayor predicamento entre la crítica más purista. Puede que el espíritu romántico de sus comienzos se haya diluido con el paso de los años dejando atrás la inocencia independiente de los 90. O puede que el desembarco masivo de público extranjero, mayoritariamente británico, sea comparable al paso de Atila y los hunos. Pero, a pesar de ello y por fortuna, siempre vuelvo con la sensación de haber estado en el sitio que debía durante cuatro días del verano.

La edición de 2010 dejó algunas impresiones muy pronto. La primera, el descenso de asistentes. Desde el pueblo de Benicassim hasta el recinto, la masificación del año pasado dejó paso a algo mucho más soportable. Acudir al supermercado ya no se asemejó a adentrarse en la jungla más peligrosa y la movilidad entre escenarios, aunque concurrida, no fue esta vez una misión imposible. También la obtención de la pulsera festivalera se convirtió en un puro trámite y no hubo que guardar una larga cola como en años precedentes.

Ello posibilitó una llegada a los conciertos mucho más temprana que en 2009, sin ir más lejos. De esta forma el primer contacto musical fue al caer de la noche con la actuación de Charlotte Gainsbourg. No se me ocurre una forma más elegante de introducirnos en el FIB 2010 aunque duró poco, porque ya era el turno del siguiente reclamo, Brendan Benson.

Con formación de trío (teclado, chica batería y él a la guitarra y voz), superó lo visto hace unos meses en la sala Moby Dick, dejando nuevamente un buen tratado de canciones enérgicas con vertiente rock. Fue además el primer artista que felicitó a España por el Mundial de fútbol, y no sería el último.

Después de ver al estadounidense fue turno del primer grupo español en este FIB, Love of Lesbian, aunque sólo hasta la mitad de su actuación, que estuvo plagada de medios tiempos procedentes sobre todo de su último disco. Por lo que contaron los que lo vieron, lo mejor fue su recta final con "Club de fans de John Boy" y sobre todo la coreografía a lo OK Go en la explosiva "Algunas plantas".

Pero es que a esas horas la atención ya recaía en el escenario principal del FIB con uno de los grandes, Ray Davies. Lo suyo fue una lección de rock clásico en toda regla, con un Davies en plena forma que nos sorprendió con dedicatorias en todas sus canciones (por ejemplo, en "The tourist", al público inglés que como él habían viajado en clase turista de Ryanair) y con guiños a otros grupos históricos ejecutando riffs del "It's only rock and roll" de los Rolling Stones o dejando versiones como el "David Watts" de The Jam, que le va como anillo al dedo.

Aunque, claro, lo que todo el mundo esperaba con ansiedad eran las canciones de su grupo legendario de toda la vida: The Kinks. Y, por supuesto, éstas se sucedieron intercaladas a lo largo de toda la noche y así no faltaron obras de arte como "You really got me", "Victoria", "All day and all of the night", "Sunny afternoon" o la multicoreada "Lola".

Quizás el clímax se alcanzó con "All day and of all the night", que dedicó a su hermano Dave, del que dijo que consiguió que su guitarra sonara en este tema con la fiereza del ladrido de un perro. Sin duda, uno de los momentos del FIB 2010.



Aún con los ecos de haber vivido uno de los conciertos grandes de esta edición, la atención recayó después por unos minutos en The temper trap y su pop electrónico. Los australianos han hecho del falsete su seña identidad y el hit "Sweet disposition" es el mejor ejemplo de ello.

Sin tiempo de verlos terminar, la cita era entonces de nuevo en el escenario Verde con el reclamo de la noche, sobre todo para el público de las islas: Kasabian. Y los de Leicester estuvieron a la altura de las expectativas, dejando buenas dosis de su rock de tintes hooligans que permite albergar esperanzas de que puedan ocupar el hueco dejado por Oasis, como ellos mismos autoproclaman.

A ello ayuda que su tercer disco este muy por encima de la segunda entrega, de la que sólo rescatan los singles "Shoot the runner" o "Empire". De esta forma su sorprendente debut y su último CD se repartieron el repertorio, con momentos de exaltación colectiva como en las recientes "Vlad the impaler", "Underdog" o "Fire" y las primerizas "Club Foot" o "L.S.D. (Lost souls forever)", que prolongó los coros hasta más allá del final del concierto.

Adrenalina y saltos por doquier marcaron todo el recital de la que dicen es la banda favorita de Fernando Torres (también ellos se acordaron de la selección española para felicitarla). Aunque siempre haya quien parece que la cosa no va con él.



El jueves el FIB aún dio para acercarnos a la propuesta de Broken Bells. Sin embargo, pese a que este proyecto era de lo más apetecible (la unión del productor Danger Mouse y el líder de The Shins), no fue suficiente para enganchar a esas horas. Ya vendrían mejores momentos en este FIB 2010 recién estrenado.

martes, julio 13, 2010

El último de la temporada



Empezamos el verano. Cogemos la mochila y comienza nuestro periplo por la piel de toro para asistir a varios de los festivales repartidos por la geografía española. Eso significa que echamos el cierre de temporada y no habrá más programas hasta la temporada que viene, que no sabemos si arrancará con el inicio de la Liga a finales de agosto o si esperaremos a las temperaturas más livianas de septiembre.

Y como cierre de temporada un programa de CAMPEONES. Sí, porque siendo tan futboleros como somos no podíamos obviar una noticia tan grande e importante para la historia del deporte español como la consecución de la primera Copa del Mundo por nuestra Roja. Y ese, y no otro, es el arranque del programa.

Además de fútbol también comentamos la llegada de los festivales que traen un montón de historias importantes: el adiós de The Sunday Drivers en el FIB, el regreso de The Primitives a los escenarios españoles con su única fecha en el Contempopranea, la vuelta de Placebo en el Low Cost, la languidez de Brett Anderson en el Sonorama...

Y para rematar el programa charlamos con nuestros amigos de Jugoplastika, que firmarno con "Say hello to the kid" su mejor trabajo y uno de los discos que mejor suenan de los últimos tiempos, con una clara reminiscencia al noize noventero de los Pavement, Sonic Youth, Yo la tengo...

Como siempre, podéis escuchar el programa desde aquí o bien desde iTunes. Muchas gracias por seguir acompañándonos. Que paséis un buen verano y volvemos en unas semanas.

La Hora de Xavi y Pac #306 12-7-10 (I)
o en iTunes

La Hora de Xavi y Pac #306 12-7-10 (II) o en iTunes

lunes, julio 12, 2010

Gracias Iniesta


Tenía que ser así. No podía ser de otra forma. Sufriendo, angustiados hasta el último minuto de la prórroga. Porque parece que así sabe mejor, que uno lo vive más, se emociona más, la lágrima sale más fácilmente y la satisfacción y el orgullo son plenos.

Hoy España ha escrito una nueva página en su historia y lo ha hecho gracias al Deporte. Claro, cómo si no. Corría el minuto 115 del partido y un chavalito de de Fuentealbilla (Albacete) controlaba un balón en el área de Holanda, enviándolo de un chut al fondo de las mallas. Yo no sé si ese chaval llamado Andrés Iniesta sabe lo que significa realmente ese gesto. No sé si será consciente de los millones de gargantas que se han dejado la voz a miles de kilómetros. No sé si se da cuenta de que ya ha pasado a la historia de España y que de un plumazo o, mejor dicho, de un disparo ha borrado de la mente de todos los españoles cualquier recuerdo de crisis, de problemas, de sentencias sobre estatutos... Ya quedarán días. Ahora toca disfrutar.

Y tenía que ser de esta manera. Poco a poco, el deportes español ha ido dándonos alegrías. Barcelona 92 supuso un antes y un después en nuestro deporte. Conseguimos nuestro récord de medallas y el plan ADO comenzaba a dar resultados año tras año.

Primero nuestros atletas; luego, nuestros nadadores; los equipos de hockey hierba, de waterpolo, de natación sincronizada, los ciclistas, pilotos de motociclismo, pilotos de Fórmula 1, tenistas, la selección de basket... Pero el fútbol tenía que ser lo último. Quizás para valorar en su momento cada éxito obtenido en cada uno de esos deportes denominados menores. Porque si hubiéramos ganado en fútbol al principio, lo demás habría pasado desapercibido.

Pero el fútbol ha sido lo último y eso nos ha permitido disfrutar de cada una de las victorias de los deportistas españoles en cada especialidad. Y, quizás por eso también, esta primera victoria en la historia de España en un Mundial de fútbol ha sabido mucho más dulce.

La fecha del 11 de julio ya ha pasado a la historia de nuestro fútbol y de nuestro país en general. Porque la noche de ese domingo 11 de julio de 2010 toda España ha estado unida en torno a una bandera, un color, una selección. España se ha echado a las calles y ha teñido de rojo todas las ciudades.

Y todo esto lo ha conseguido un chavalito de 26 años de Fuentealbilla. Gracias Andrés.

martes, julio 06, 2010

Con sabor ibérico

Zacarías, uno de los grandes artistas del Contempopranea

Ya podéis escuchar la edición 305 de La Hora de Xavi y Pac, penúltima edición de la temporada y con un sabor netamente festivalero.

La primera hora está centrada casi exclusivamente en el Festival Contempopranea. Su director, Agustín Fuentes, nos comenta los detalles de la cita anual ineludible de las laderas del Castillo de Alburquerque (Badajoz). Además de repasar el cartel nos deja caer, como quien no quiere la cosa, una noticia de cierto alcance: se planea hacer un Contempopranea a lo grande, en una ciudad que pueda albergar un festival de otras características distintas al actual Contempopranea, que casi se queda como un festival delicatessen.

Además, también nos promete un festival "más grande que el FIB" en el caso de ganar Cáceres la capitalidad europea de la cultura en 2016.

Y la segunda hora va dedicada precisamente al FIB. O mejor dicho, al otro FIB, a las actividades extramusicales. La semana pasada ya hablamos del Teatro y los Cortos y esta semana charlamos con Gabriela Foschi de Danza y con José Luis Paulete de Arte y Cursos de Verano.

Como siempre, lo podéis escuchar aquí o descargarlo en iTunes.

La Hora de Xavi y Pac # 305 5-7-10 (I) o en iTunes.

La Hora de Xavi y Pac # 305 5-7-10 (II) o en iTunes.
Rock como primera necesidad

"Rock for food" es la cita que utilizaron los catalanes The Unfinished Sympathy para bautizar su tercer álbum. Anoche, en Moby Dick, el rock sirvió también para cubrir una necesidad básica del ser humano, pero sobre todo de aquellos que más lo necesitan.

La Fundación Gomaespuma había programado una de sus citas de apoyo, en este caso para proyectos de educación y promoción de agricultura entre menores de Sri Lanka. Así que todo lo que se recaudaba en taquilla era destinado a esta causa.

Y Gomaespuma al completo, Juan Luis Cano y Guillermo Fesser, fueron los encargados de presentar la velada, brindando momentos hilarantes a cuento de la ballena Moby Dick o del rol de cada componente en una banda de rock. La verdad es que es un privilegio verlos sobre un escenario y uno es consciente entonces del hueco que han dejado en la radiofonía española, sólo rellenado ahora por sus píldoras publicitarias.

Tras ellos, llegó el momento del grupo que se sumaba a esta causa solidaria: Layabouts. Fue un concierto imponente, con el mejor sonido de los que han protagonizado en esta sala madrileña y que dejó patente el buen estado de forma en el que se encuentran y que han podido comprobar recientemente en lugares como Badajoz o Tenerife.

"You got it" en los primeros compases, "Cut my strings" para descargar adrenalina, la versión de The Animals "Inside looking out" que bordan o el clásico "Fine for me" para cerrar poniendo patas arriba la sala fueron algunos de los momentos más destacados de la noche.

La potencia de su directo ya es un secreto a voces. Como prueba, el final de "Desertika", la elegida para antes del bis:

domingo, julio 04, 2010

Celebrando Brooklyn con Kid Koala


Manhattan se encuentra a tiro de piedra en metro, con todo el bullicio y la frenética actividad que pueden acoger sus calles en el comienzo de un fin de semana de verano. Un verano donde el calor puede ser insoportable en la ciudad de los rascacielos para quien no está acostumbrado a una humedad tan elevada. Pero a unos pocos de kilómetros del centro de la gran metrópoli, cruzando el East River, la vida se torna mucho más calmada.

Por ejemplo, eligiendo la gran superficie verde de Brooklyn, Prospect Park, un oasis de vegetación y sinuosos estanques que no puede competir con Central Park en tamaño y ubicación pero sí en rincones con encanto. Y es aquí, en una de sus praderas, donde tiene lugar un ciclo de conciertos que se prolonga durante toda la época estival y que reúne en diferentes fechas a una buena cantidad de nombres interesantes: Norah Jones, Rufus Wainwright, The National, Sonic Youth, Passion Pit...

O Kid Koala, que fue el protagonista de la velada del pasado viernes 25 de junio. Por sólo 3 dólares de donación sugerida, se podía acceder al recinto, en el que prácticamente estaban representadas todas las edades. Y las opciones de vivir el concierto también eran variopintas: desde sentado en el césped haciendo picnic hasta ocupando cómodamente una silla o viviendo el concierto saltando en las primeras filas.

Los encargados de calentar el ambiente fueron Hess is more, con una música que picoteaba bastante de diferentes estilos. Y ya cuando comenzaba a atardecer salió el artista principal de la noche para desplegar una actuación que se dividiría en varias partes, dado el carácter multidisplicinar de Eric San, conocido artísticamente como Kid Koala.

Para empezar, un set básicamente de Dj, en el que desplegó su dominio de los platos sobre canciones de blues y clásicos como Louis Armstrong. Fue en estos primeros compases de concierto donde incluyó el tema favorito de su madre en sus sesiones, como confesó, y que dedicó a todas las madres y mujeres mayores de 40 años: "Moon River".

A continuación el concierto entró en una nueva fase al subirse al escenario Dynomite D como refuerzo a los platos, aumentando la vistosidad y posibilidades de virguerías con los vinilos.

Lo que dio paso también al momento más estrambótico de la noche: Kid Koala inició una proyección de fotos de su infancia, seguidas de dibujos de su propia factura (también tiene una faceta como dibujante de cómics) que desembocó en un singular bingo con tarjetas que habían repartido en la entrada y en el que en vez de números había que ir tachando personajes y objetos dibujados por Kid Koala.

Tras proclamarse un ganador de este multitudinario bingo, fue momento de retomar la sesión aunque al poco interrumpida por un descanso en el que sonó el "New York, New York" de Frank Sinatra como hilo musical del momento.

Con ello se dio carpetazo a la primera parte de la actuación y de concepto de la misma, porque al volver nos encontramos ya con una formación de banda al sumarse dos ex-Wolfmother a la sección rítmica, proyecto que tiene su propio nombre y todo: The Slew.

Aquí fue cuando la actuación se volvió mucho más visceral, con temas que parecían estar por momentos a medio camino entre Rage against the machine y Mogwai y que activaron al respetable.

Un solicitado bis fue aprovechado para presentar la banda y cerrar con un hipnótico tema titulado "Battle of heaven and hell". Fue momento entonces de dejar el oasis de frescor de Prospect Park y adentrarse de nuevo en la civilización urbanizada, que también tiene sus encantos.

Antes de terminar, un par de momentos de la velada. El primero, el final del bingo y la reanudación de sesión de Dj:



Y este otro ya con banda desplegando todo el arsenal sónico:

miércoles, junio 23, 2010

Más que música


Desde La Hora de Xavi y Pac llevamos nueve años poniendo el foco en la otra cara del Festival de Benicàssim. El FIB se caracteriza por ser un festival culturalmente global, que intenta abarcar otras disciplinas diferentes a la musical, por lo general, altamente atractivas.

En este programa siempre hemos abierto la puerta a esas actividades extramusicales del FIB que van desde el certamen de Cortos hasta la Danza, pasando incluso por cursos universitarios.

Esta semana hemos comenzado la ronda habitual de charlas con los responsables del otro FIB y lo hemos hecho hablando de Cine (Cortos) y Teatro.

Además, hacemos el repaso habitual de la actualidad musical nacional e internacional.

Lo podéis escuchar, como siempre, en los siguientes enlaces o en iTunes.

La Hora de Xavi y Pac #304 I (21-6-10) o en iTunes

La Hora de Xavi y Pac #304 II (21-6-10) o en iTunes

martes, junio 22, 2010

Tamborrada daliniana


El mismo día que el verano desembarcó por estas latitudes y en el que casi todo el país estuvo pendiente durante dos horas del complicado devenir de la selección en el Mundial, toda Europa acogió una nueva celebración del Día de la Música.

Precisamente, después de ver la victoria de España que deja más dudas de los últimos tiempos, el día tuvo una agradable sorpresa con motivo de la conmemoración musical de esta jornada: una exhibición en la Plaza de Felipe II (también conocida como Plaza de Dalí) en la que los protagonistas fueron una treintena de baterías de todas las edades.

Una actuación que estuvo salpicada además por otros números musicales (un impresionante violinista que emuló con su instrumento a Jimi Hendrix, percusionistas brasileños y parte de la All Together Band recordando el "Money" y "One after 909" que hicieran famosos los Beatles). Como colofón final, cerró un sorprendente "Himno de la Alegría" con guitarra eléctrica y con las baterías acompañando al ritmo del "We will rock you".

Igual no fue la cita más esperada del Día de la Música en Madrid (difícil competir con The XX en el Circo Price) pero a empeño y eclecticismo seguro que no les ganó nadie.



Y de paso, seguro que algún padre descansó por un día de tener a la criatura practicando en casa...

martes, junio 15, 2010

Tal día como hoy

Este martes la actualidad hace mención a dos acontecimientos que sin duda sacudieron la historia contemporánea, especialmente la musical. Por un lado, una notable efeméride, y es que hace 45 años que Robert Allen Zimmerman, más conocido como Bob Dylan, grabó el legendario tema "Like a rolling stone".

La elegida mejor canción de la historia del rock por la revista "Rolling Stone" (aunque suene a corporativismo). La que dio nombre a sus satánicas majestades de Mick Jagger y compañía. La misma que supuso la evolución del Dylan 'folkie' al Dylan eléctrico (que tantos no entendieron en la época). Una de las canciones más grandes que habrá nunca, en definitiva.



El otro hecho reseñable es que también hoy se han presentado las conclusiones de la investigación oficial sobre el que se conoce como Domingo Sangriento, uno de los episodios más negros en el conflicto de Irlanda del Norte y en el que 14 civiles católicos perdieron la vida por disparos del Ejército británico.

Un acto desmedido y desgarrador, que no tiene justificación como tampoco cualquiera de las expresiones del terrorismo que se han dado en aquella (y cualquier otra) zona del mundo.

Una barbarie de la que (como ocurriera, en otro nivel, con el "Guernica" de Picasso) surgió una obra de arte y una de las canciones más emocionantes de todos los tiempos: el "Sunday Bloody Sunday" de U2.

Aquí la recordamos con la que es probablemente su interpretación más mítica, que quedó recogida en el directo "Under a blood red sky" grabado en la cantera abandonada de Red Rocks en Colorado.

viernes, junio 11, 2010

Segunda juventud


No son unos recién llegados y hace tiempo que dejaron de ser niños. Tanto, que ahora hacen canciones para sus propios retoños. Pero los efectos mutantes siguen dándoles la fuerza de la que tanto hablan sus canciones. La misma con la que consiguen regalar a sus fieles seguidores varios himnos en cada disco publicado y seguir brindando unos directos de aúpa. Como el de la sala Heineken el pasado 3 de junio.

Tras la actuación de los tenaces Igloo, que siguen esperando su oportunidad de dar el salto, le llegó el turno a los granadinos Niños Mutantes. Venían a presentar su séptimo álbum de estudio, "Las noches de insomnio", lo que se refrendó con las tres primeras canciones en caer: "Eran días", "Mi mala memoria" (la más "mutante" de todas) y "Nada es perfecto".

Pronto se acordaron de los seguidores de toda la vida para retroceder a los 90 y a su primer disco, el enorme "Mano, parque, paseo", con "Globo". Y no sería la única vez que lo harían. También sonaron "Isabelita" o, ya en el bis, "Veneno polen" y "Tormenta". Qué recuerdos.

El que fuera su tercer disco y para muchos su obra más madura, "El sol de invierno", también tuvo su momento con "Ítaca", pero fue el último vistazo al pasado más lejano, ya que el resto de la noche se centrarían en sus últimas tres entregas discográficas.

Su penúltimo trabajo, "Todo es el momento", aportó "No puedo más", el inspirado corte introductorio que era "Sapos y culebras" y el tiro de canción que es "Te favorece tanto estar callada". Y de la colección de singles recopilada en "Canciones para el primer día en la Tierra" cayeron "Nada nuevo" (previa petición de una botella de tequila por parte de Juan Alberto, que amablemente se la cedió a continuación a las primeras filas) y una acústica "Las horas perdidas", tema al que hace un guiño "Mi mala memoria" con la referencia al "movimiento de los astros".

Pero volvamos al último disco, del cual ya hemos reseñado la terna inicial que interpretaron, a la que sumaron "Quién es mejor", la electrónica bizarra de "Quiéreme como soy", "Las noches de insomnio", "Las chicas en bikini" o la más inmediata y deudora del espíritu del grupo "Errante (canción mutante)".

Aunque dos fueron los momentos más destacados protagonizados por canciones de su último CD: la aparición como invitado sorpresa de Julio de la Rosa para cantar y llevar totalmente a su terreno una escalofriante "La costilla" y toda la "troupe" mutante más algún espontáneo subidos al escenario para dejarse la gargante en "La voz".

Y para rematar el concierto, el cierre llegó con el tema ajeno que les ha reportado más popularidad (y que estrenaron por cierto en una fiesta de aniversario de este programa). Un momento curioso en sus conciertos, aunque puestos a elegir, tienen aún mejores versiones de las que echar mano.

Al Low le sale un hermano


Los incondicionales de la noche madrileña conocen ya desde hace años el Low Club. Los veteranos podemos contar la batallita de que estuvimos el día de la inauguración y que pusimos incluso nuestro granito de arena a colgar algún cartel que otro.

Después llegó el peregrinaje por distintas salas, hasta dar con la ubicación más recordada, en la Plaza de los Mostenses, o más recientemente en el pasadizo entre la calle Martín de los Heros y la Plaza de los Cubos.

Pues bien, ahora le sale un hermano menor en la noche de los sábados: el Over Club, que recupera la esencia del primer Low de programar conciertos antes del puro y duro bailoteo. Para abrir boca, actuaron nada menos que Cycle. Y este mes ya tienen confirmadas nuevas bandas.

Desde aquí, nuestras felicitaciones a Máximo y Cristina por creer desde el principio en que la música independiente tenía público en esta ciudad como para llenar una gran sala cada fin de semana. Ahora parece fácil, pero hace cinco años había que apostar por ello.

lunes, junio 07, 2010

Arranca el Mundial


Ya huele a césped recién regado, al cuero de las botas, se palpan los nervios antes de salir al campo, se oye el bullicio, las trompetas, los tambores... El Mundial de Sudáfrica ya está aquí y por primera vez tenemos a España como una de las favoritas al campeonato.

Miedo me da. Estamos demasiado ilusionados después de ganar la Eurocopa y aunque no es para menos, no está de más ser un poco prudentes y pensar que ganar estos torneos es harto difícil. Así que si otra vez caemos en cuartos como en el pasado no empecemos a decir que tenemos unos jugadores sobrados, mayores, vagos, un seleccionador que no tiene ni idea, que tenía que haber llevado a tal o cual...

Como veis, no somos ajenos a la actualidad deportiva (por cierto, enhorabuena a Rafa Nadal y suerte para su gran amigo Gasol, a ver si se pone otro de esos anillos de gangsta macarra) y por ello nuestro bizarro final de programa es un homenaje al deporte rey.

Pero antes, durante las dos horas de programa tenemos un montón de cosas buenas. Actualidad musical, novedades discográfica y una charla larga y entretenida con un nuevo grupo salido de la cantera madrileña: Magnética.

Los chicos de Magnética nos presentan las canciones de su debut "Maida Vale". Pronto les tendréis en los escenarios de media España. Antes pasan por La Hora de Xavi y Pac.

Y además, inauguramos nueva sección: ¿A qué te suena esto? Tendréis que escuchar el programa para saber de qué va el tema.

Como siempre, lo tenéis fácil. Podéis escucharlo en estos enlaces:

La Hora de Xavi y Pac #303 (I) 7-6-10 o en iTunes

La Hora de Xavi y Pac #303 (II) 7-6-10 o en iTunes

sábado, junio 05, 2010

Toledo, el Corpus y los Sunday


Toledo lucía sus mejores galas la noche del pasado miércoles. Estandartes y tapices decoraban los balcones de las casas y es tradición echarse a la calle para contemplar tan vistosa combinación. Noche grande para festejar y en la que todo el papel se había agotado para despedir como se merecen a unos ilustres paisanos (en concreto era la penúltima ocasión de verles en su ciudad, ya que repetirían la jornada siguiente).

Jugaban en casa y eso se notaba. Así, Jero hizo mención a lo especial que era para ellos esta cita, tocando ante gente que realmente conocen ("sabes quién se emborrachó el otro día o la que se ha quedado embarazada", añadió).

Por eso, no importó siquiera que el recinto, el Círculo de Arte (una antigua iglesia mudéjar reconvertida en lugar de conciertos), no sea precisamente un dechado de virtudes acústicas. Más bien lo contrario, el efecto bola de ruido es lo que predomina. Pero hasta eso se perdona cuando se trata de despedir como se merecen a los toledanos Sunday Drivers.

Me quedo con el llenazo, el calor sofocante, la sensación de estar viviendo una noche especial, ver a público extremadamente joven cantar todas las canciones del grupo, a la propia banda arrasando con temas como "Do it", "On my mind" o "Little heart attacks", evidenciando que están en el mejor momento de su carrera.

Fue este tema el penúltimo en sonar, hasta despedirse del todo con "Rainbows of colours", con una sala abarrotada devolviendo fervorosamente a estos hijos ilustres de la ciudad todo lo bueno que les han dado.