miércoles, julio 11, 2012

Añoranza CBGB

Una de las citas más esperadas en lo que va de verano musical neoyorquino ha sido el ciclo conciertos con el que se ha pretendido recuperar por unos días el espíritu de la mítica sala CBGB, desaparecida en 2006.

Entre las propuestas más apetecibles del festival figuraba el cartel sabatino programado en el Summerstage de Central Park. La jornada se presentó extremadamente bochornosa, motivo por el cual seguramente muchos prefirieron quedarse en casa pegados al ire acondicionado y dejaron la asistencia final lejos de lo atractivo a priori de la velada.

Al llegar al recinto War on Drugs estaban ya sobre el escenario. Tuvieron que hacer frente a problemas técnicos que les obligaron a dejar de tocar durante varios minutos en mitad de su actuación, recortando tiempo a su concierto.

A pesar de ello dejaron detalles interesantes en forma de atmósfera final de canción a base de reverberaciones y distorsiones de guitarra (y también una voz solista que recordaba a Bob Dylan, apuntó uno de los asistentes).

Pero los dos platos fuertes eran los siguientes en comparecer. Primero unos que casi gozan de mayor afición fuera de su país que dentro. Habituales en los últimos años en festivales y salas españolas, The Pains of Being Pure at Heart tocaban en casa pero no parecieron levantar excesivas pasiones entre sus convecinos.

Los de Brooklyn alternaron canciones de sus dos largos publicados, especialmente del segundo "Belong". Aunque el momento de mayor exaltación fue quizás cuando recurrieron a uno de los valores seguros de su primer disco, este "Young adult friction" (al final del cual dieron información sobre la posterior "after party", con desafío de ping pong incluido".


El cierre de su set fue con la cara b titulada como el mismo grupo y que subraya el fraseo "we will never die". Estuvieron correctos pero en directo parece que les falta algo de brillo y pegada. Algo de lo que andan sobrados los cabezas del cartel y que repetían presencia en esta ciudad por verano consecutivo: los veteranos Guided by Voices.

Con la misma formación original recuperada en los últimos tiempos y un Robert Pollard que sigue haciendo gala de flexibilidad y verborrea (así como de un cerrado acento de Ohio), el gran aliciente esta vez era escuchar en vivo el nuevo material surgido tras la reunificación del grupo.

Canciones algo anodinas que hicieron una primera parte de concierto poco dinámica. El panorama cambió en cuanto se pusieron a repasar gemas de su discografía. Ahí sí que saben encender al respetable, como por ejemplo con "Game of pricks".


Fueron además los únicos del festival que tuvieron la oportunidad de hacer un bis (y dejar "a couple more of numbers", como dijo Pollard cuestionándose el origen del término). Este tiempo extra de actuación lo abrieron con "Matter eater lad".


El broche final llegó con un éxito asegurado, el himno "Echos Myron", un cierre inmejorable.


Epilogando, velada entretenida aunque las expectativas auguraban minutos de mayor carga electrizante.

Además, del espíritu CBGB, ni rastro. Una buena metáfora pudieron ser los punkis que iban en dirección contraria al parque antes de llegar al escenario. No es de extrañar, al ver que el local del East Village que en su día ocupara la sala es hoy una exclusiva boutique de ropa. Una pena que se haya perdido la esencia rock del lugar y se haya trasladado mercantilmente al estampado de camisetas para fardar.

sábado, junio 30, 2012

Ribera pop

Metidos de lleno en la canícula veraniega nada mejor que buscar un soplo de aire fresco en los conciertos al aire libre. Y para ello Nueva York ofrece cada año una variada programación apta para todos los gustos y bolsillos. 

Uno de los ciclos con mayor arraigue es el River to River Festival, que da la oportunidad durante casi un mes de asistir a espectáculos repartidos por escenarios de Manhattan ubicados entre (como su nombre indica) el Hudson River y el East River. 

A punto de terminar el mes de junio, la cita que en esta ocasión remitimos se ha desarrollado en la orilla este, concretamente en el Pier 17 (un muelle copado por un destartalado centro comercial y bares de combinados donde se reúne un personal digno de salir en Jersey Shore). 

A pesar del poco tirón indie del contexto (aunque para ser justos, el lugar ofrece también una interesante perspectiva de los puentes de Manhattan y Brooklyn), dos prometedoras bandas han presentado candidatura para entrar en el catálogo que todo buen aficionado a la música debería conocer. 

Venidos desde Michigan, los primeros en comparecer han sido The People's TempleDos parejas de hermanos que han demostrado profesar veneración a partes iguales por el rock garajero y las guitarras a lo shoegazing con un punto de psicodelia incorporado. 

He aquí un ejemplo de esta amalgama de sonidos e influencias. Potencia desde luego no les falta.


Pero lo mejor estaba por llegar, de la mano de los londinenses Veronica Falls. Este cuarteto mixto que combina dulzura y juegos de voces con letras agoreras y algo lúgubres (algo así como la versión más oscura de Camera Obscura, valga el juego de palabras).  Con un único y homónimo disco en el mercado, aprovecharon para presentar lo mejor de este trabajo, destacando en la primera tanda de canciones "Bad feeling" (con un riff inicial de guitarra en el que por momentos parece que van a arrancar con el "Paint in black" de los Rolling), "Stephen" o "Beachy head" (y sus coros fantasmagóricos), aquí durante la interpretación en directo.


Además de atacar su repertorio (y ya que de paso se rendía visita a tierras americanas), se sacaron de la manga una versión del magnífico tema "Starry eyes", cuyo autor es el artista texano Roky Erickson (fundador de 13th Floor Elevators), con este delicioso resultado. 


Para dar carpetazo al concierto (aunque momentáneo, ya que gratificaron a los presentes con un bis que incluyó dos temas más) eligieron "Come on over" (incluido el preámbulo instrumental a menos revoluciones). Temazo.


Si en lo climatológico la noche fue bochornosa y muy húmeda (a estas condiciones achacaron Veronica Falls los continuos ajustes que tuvieron que hacer en sus guitarras, más acostumbradas a los fríos sótanos londinenses que a estos valores), en lo musical supuso todo un soplo de aire fresco. Viene bien de vez en cuando para despejar la mediocridad.

viernes, junio 01, 2012

Variety Hour

La minoritaria publicación de humor The Lowbrow ha celebrado la salida de su primer libro con un pequeño evento de variedades en pleno Soho neoyorquino. Concretamente en la sede de Housing Works, un paraíso para quienes buscan libros y música de segunda mano (contribuyendo de paso con una buena causa).

El variopinto cartel dio comienzo con las benjaminas de la noche, unas adolescentes Supercute que a pesar de su precocidad tienen ya tablas sobre el escenario. Dejaron temas propios y un par de versiones: "Paint in black" de The Rolling Stones (con la que arrancaron) y el himno para patinadores de Melanie, "Brand new key" (una canción que tiene mucho gancho en este país). Aquí, en su última estrofa.


Tras ellas llegó el momento de la "stand up comedy", primero con un hilarante Wyatt Cenac (habitual en el exitoso late night "The daily show" y todo un talento para hacer reír hablando de películas, sus razones para no tener twitter o las colas que se forman en la tienda en Brooklyn de cierta cadena de supermercados) y después con una leyenda (98 años!!!) como el Professor Irwin Corey, considerado en su día el comediante más brillante de todos los tiempos, que ironizó a costa de historias bíblicas o la teoría de la relatividad y dejó para el final un emocionado alegato a favor de que EEUU tenga por fin una revolución en la que se luche por las libertades y una sociedad más justa.

Asistía embobado a sus palabras desde un lateral el siguiente en comparecer y "cabeza de cartel" de este evento, Adam Green. Guitarra en ristre, echó la vista atrás principalmente hasta el álbum "Friends of mine", del que tocó por ejemplo "We´re not supossed to be lovers" o el tema que da nombre al disco. 


La canción "Give them a token", de su trabajo de 2010 "Minor love", puso el fin a su pequeño set acústico.


Una delicia poder disfrutar del ex-Moldy Peaches en un recinto tan íntimo.

viernes, mayo 18, 2012

Amateur Night en el Apollo

El miércoles es el día señalado para una función muy especial en el mítico Apollo Theater, recinto sagrado para la música cuyo escenario han pisado los más grandes de la música norteamericana.

Es entonces cuando la calle 125 del barrio neoyorquino de Harlem -otrora peligroso e inhóspito para el turista no avezado- se llena de caras nuevas dispuestas a vivir probablemente su primera experiencia dentro de este templo del rock, el soul, el blues y el jazz.

Pero no vienen a ver a artistas consagrados, sino a futuras promesas, en lo que se conoce como la noche aficionada (o "amateur night", que siempre suena mejor).

La velada tiene todos los ingredientes para no decaer en ningún momento. Primero un Dj ameniza los minutos previos hasta que el reloj alcanza las siete y media de la tarde, hora prevista para el comienzo del espectáculo.

Tras ello hay varios bloques en los que, primero un cantante y después el presentador de la gala calientan al respetable ante lo que está a punto de llegar. Es este último, conocido artísticamente como Capone, quien tirando de tablas y humor -en ocasiones despiadado con la calidad de los concursantes-, explica la mecánica de la noche: el público decide el ganador y tiene la potestad también de dar por prematuramente finalizada una actuación simplemente abucheando aquello que no le guste (siempre que sea algo consensuado por la mayoría de la sala, no vale que sean tres o cuatro los alborotadores).

También hay momento para rememorar la historia de este recinto y de algunas de sus curiosas tradiciones, como la del trozo de árbol que preside una de sus esquinas y que todo aquel que actúa sobre este mítico escenario debe frotar con su mano en busca de buena suerte.

Y llega la hora de los participantes, primero con un tramo de promesas infantiles y juveniles (en este apartado no se puede abuchear para no crear traumas venideros, claro) y después el turno de los mayores, ya expuestos al escarnio del respetable (aunque en la velada en cuestión ninguno de los contendientes sufrió la humillación de ser "invitado" a finalizar su número, aunque faltó poco para que uno de ellos, de voz en exceso atiplada, se viera en tal tesitura).

En el otro extremo, el ganador de la noche fue un tal Kyle Rifkin, por si alguien quiere seguirle la pista. Aquí, en un momento de la canción que interpretó.


Y tras esta primera "amateur night" y con Harlem sumido en la noche, nada mejor que pasarse por el cercano Sylvia's para continuar con la visita a lugares míticos de la escena soul, en este caso de índole gastronómica.

miércoles, mayo 09, 2012

Daniel Johnston y los patos del espacio

Que la trayectoria vital y artística de Daniel Johnston no es la de un músico convencional es algo que no se le escapa a quien conozca un poco de su historia personal (y a quien su nombre no le suene, tiene la gran oportunidad de descubrirle en el magnífico documental "The devil and Daniel Johnston").

Con tantos altos y bajos, aparenta el aspecto de un ser frágil y huidizo al que dan ganas de abrazar, si ello es posible de conseguir sorteando su oronda barriga. Hace no mucho que visitaba España y días después se le pudo ver por Nueva York.

Por la noche, dejando un par de canciones en una fiesta promovida por el festival del Museo del Cómic de esta ciudad, y en la jornada posterior protagonizando una conversación en el mismo evento. El motivo, que acaba de salir publicado su debut como historietista: "Space ducks".


Fueron unos minutos en los que confesó que dibujar le sirve de terapia y que es capaz hacerlo "todo el día". También que fue su hermano quien le animó a realizar este cómic y tiene en mente una posible secuela. Aunque lo que de verdad le gustaría hacer es una historia protagonizada por sus dos personajes favoritos: el Capitán América y Cásper. Algo que en su mente cobra absoluto sentido.

La velada se completó con el estreno en directo de una canción basada en el cómic.


Bendito espíritu naif.

miércoles, mayo 02, 2012

Guitar Army

Con motivo del Día del Trabajador el guitarrista de Rage Against the Machine, Tom Morello, ha capitaneado una particular tropa en Nueva York. Un Guitar Army que ha quedado muy lejos de los 10.000 efectivos que se marcaba. Aunque a los que han acudido no se les puede reprochar nada.


Ojalá todos los ejércitos exhibieran instrumentos en vez de armas y canciones en lugar de municiones. 

Y de paso, contagiaran el optimismo a todos los presentes con canciones tan pegadizas.

domingo, abril 22, 2012

Record Store Day


Este 21 de abril se ha celebrado por quinto año el Record Store Day, fecha que rinde homenaje a la tienda de discos de toda la vida, esos templos que han promovido desde la aparición del vinilo y durante generaciones la difusión de la cultura musical y que en estos tiempos corren serios problemas de viabilidad y supervivencia.

Precediendo a día tan señalado, los redactores de Pitchfork han publicado un artículo con la lista de sus negocios favoritos del ramo dentro del mercado estadounidense y británico.

Dan ganas de peregrinar hasta alguna de ellas y rebuscar en sus estantes alguna que otra joya que justifique la visita. O, mejor aún, emular al protagonista de "Alta fidelidad" y abrir una propia. Eso es algo con lo que todo melómano ha fantaseado alguna vez. Seguro.

miércoles, abril 11, 2012

Moma Machine


El museo emblema del arte moderno dedica estos días una retrospectiva a la banda germana Kraftwerk, rindiendo merecido homenaje a estos innovadores músicos a los que se puede atribuir en gran parte el nacimiento de la música electrónica tal y como se concibe en la actualidad.

El plato fuerte de la muestra -aparte de la posibilidad de escuchar sus canciones por auriculares en un panel, descubriendo seguramente su trabajo a las nuevas generaciones- es la presencia de los propios artistas actuando en el recinto del Moma.

Lo van a hacer ni más ni menos que durante ocho noches seguidas dedicando cada velada a un álbum diferente y repasando así al completo su discografía en estudio.


Para los que no hayan conseguido entradas, siempre queda como premio de consolación hacerse una foto con su alter egos enfundados en trajes fluorescentes emulando la estética "Tron".

Siempre es mejor que nada.

This is Pulp


La banda de Jarvis Cocker se encuentra inmersa en una minigira estadounidense. Después de la gran noticia de su reunificación tras casi una década de ausencia de los escenarios, el ínclito e ingenioso Cocker encabeza el regreso de esta formación legendaria de los años dorados del Brit Pop comenzando con doble presencia en Nueva York. Y para la cita han elegido nada menos que un recinto a la altura: el Radio City Music Hall.

La visita de Pulp no ha sido muy habitual por estas tierras (dado el paréntesis de la banda y que con anterioridad tampoco hubo demasiadas ocasiones de dejarse caer por escenarios estadounidenses). Por eso el sold out fue inmediato en la primera de las fechas anunciadas, lo que obligó a programar una segunda velada (curiosamente poco rato después de que lo haga otra banda que poco tiene que ver con ellos, Maná, en el mismo emplazamiento).


Para abrir boca del paso de Pulp, que también estarán en el Festival de Coachella, el diario AM New York, les ha dedicado este artículo en el que su autor repasa algunas de las "hazañas" perpetradas por Cocker a lo largo de su carrera (como el conocido episodio durante una actuación de Michael Jackson en la gala de unos premios Brit o el más desconocido -al menos por el que suscribe- intento de impresionar a una chica imitando a Spiderman, que tuvo como consecuencia el tener que comparecer en silla de ruedas durante algunos conciertos). Genio y figura el bueno de Jarvis.

domingo, marzo 18, 2012

Mapas en Nueva York

"Hace unos años para nosotros esto era totalmente impensable, estar aquí es casi un milagro". Desde luego. Basta con echar la vista atrás a 2009, cuando autopublicaron "Un día en el mundo" tras batallar en lo más profundo del underground nacional durante una década en busca de discográfica.

Ahora Vetusta Morla por fin ven los frutos. Premios, ventas, reconocimiento de crítica y giras internacionales. Como las que les trae hasta el continente americano. En tres semanas se van a recorrer Nueva York, Washington D.C., Austin, Los Ángeles, Tijuana y México D.F.

En la primera de las ciudades, tuvieron dos principales compromisos. Primero un encuentro en el Instituto Cervantes respondiendo a preguntas de seguidores de la banda expatriados por estas tierras. Para defender que "la música es un estado que llega por encima de idiomas", como dijo el vocalista "Pucho", hablar de algún que otro equívoco idiomático a propósito de la cinta americana ("american tape" como algún componente del grupo se atrevió a solicitar días antes en una actuación en Londres) o comentar los planes que tenían por delante en la ciudad de los rascacielos (asistir al concierto de The Black Keys en el Madison Square Garden en el caso de los más afortunados).

Para terminar la charla, dejaron tres temas en acústico: una emocionante "Boca en la tierra", la inspirada en suelo mexicano "Maldita dulzura" y el single "Lo que te hace grande", aquí en la recta final de su interpretación.



La noche siguiente la agenda de los tricantinos tenía como compromiso central su directo en la sala Highline Ballroom de la capital neoyorquina, ya en formato eléctrico y con el sexteto al completo.

Con un sonido impecable, unos juegos de luces a la altura -da gusto encontrarse con recintos pensados para la música en vivo- y ante una entrada de público muy por encima de la media entrada -mayoría abrumadora de españoles residentes por estas tierras- cumplieron con creces con más de hora y media de directo en el que repasaron casi a la totalidad su segunda entrega discográfica, "Mapas", y dieron también buena cuenta de los temas más redondos de su disco de debut.

La sintonía del grupo con los asistentes fue notoria en varios momentos de la actuación. En su primera alocución al personal, "Pucho" dio cuenta de sus sensaciones ante la cita y de la nueva dimensión que algunas canciones pueden cobrar en ciudades así, como en el caso de "Cenas ajenas".



Si hay que establecer un baremo de qué canciones subieron más la temperatura de la noche, inevitablemente hay que desequilibrar la balanza en favor de los éxitos del primer álbum. Así se caldeaba la sala por ejemplo con "Valiente".



Otro canción que tampoco falla en vivo es "Saharabbey Road" y sus coros participativos finales, en esta ocasión aplicando como modelo para dividir a la sala la cuadrícula este-oeste de la ciudad anfitriona. Fue además la elegida antes de pasar al bis.



Un bis donde sacaron a pasear al "señor bidón" para las percusiones y que cerraron de forma épica con el broche difícilmente mejorable de "La cuadratura del circulo". Ovación y otra plaza conquistada para Vetusta Morla.

jueves, febrero 16, 2012

Flamencólicos del Mississippi


Raimundo Amador despertó musicalmente al escuchar por primera vez a Jimmy Hendrix: "cogí el coche de un amigo mío, puse una cinta y salió 'Red house', entonces me cambió la vida". Diego, el hermano pequeño, tuvo su particular revelación gracias al jazz: "me trajeron unos discos a casa de Chick Corea, Herbie Hancock, Miles Davis, estos fenómenos. Cuando escuché esta música me volví loco".

Perteneciendo a una de las familias gitanas con mas tradición han mamado esencia flamenca por todos los poros (Raimundo se declara "flamencólico" hasta su conversión al rock). Pero con la apertura de miras por bandera y la genialidad para incorporar lo mejor de cada arte dieron lugar a uno de los proyectos capitales en la escena musical de los 80 y 90 en España: "Pata Negra".

Sobre aquellos años y lo que ha venido después charlaron en el Instituto Cervantes de Nueva York, un día antes de que ambos compartieran escenario en esta ciudad. Confesando por ejemplo que en su día su propuesta fue de difícil digestión por casa. “Mi padre me tenía mucho coraje, me daba caña, le parecía mal y ahora cuando el pobre se ha ido, se ha ido muy contento de mí, muy orgulloso, entonces para mí ya no hay marcha atrás”, confesaba Raimundo.

O recordando las colaboraciones, una nómina por donde han pasado nombres desde B.B. King a Bjork. Ahora Raimundo se prodiga menos, aunque quizás aprovechando presencia en esta ciudad pueda salir algo con los mismísimos New York Dolls.



Pero la fusión no debe impedir que las raíces se pierdan y hacen defensa para que el flamenco, declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 2010, no se pierda entre las nuevas generaciones, al igual que debe hacerse con el blues más auténtico del Delta del Mississippi.



Antes de despedirse, dejaron un anticipo de lo que se vería al día siguiente, con Raimundo a la guitarra y Diego en su nueva faceta de cantaor (aunque él se considera más bien "un pianista de flamenco").

Qué arte, ojú.

lunes, enero 23, 2012

Women on top

La veterana publicación neoyorquina The Village Voice ha comenzado el año llevando en portada su tradicional encuesta sobre los mejores discos y temas publicados en el último año.

En el apartado de singles no hay demasiadas sorpresas acerca de quién corona la lista: la británica Adele y su omnipresente durante 2011 "Rolling in the deep".

Donde sí aparece una propuesta más novedosa es en la clasificación de álbumes. Aquí se lleva la palma Tune-Yards (o tUnE-yArDs), el proyecto de la estadounidense Merrill Garbus, que con su segundo trabajo, "w h o k i l l" alcanza la gesta que en su día lograron artistas o grupos de la talla de The Who, Bob Dylan, Stevie Wonder, Michael Jackson, Bruce Springsteen o más recientemente LCD Soundsysten, TV on the Radio y, el triunfador del año pasado, Kanye West.

Lo de Tune-Yards es todo un soplo de aire fresco, con canciones tan coloridas como este "Bizzness".



Dos mujeres en lo alto de ambas categorías y no es casualidad. Muchos de los primeros nombres que las siguen respectivamente también lo son: PJ Harvey, Beyoncé, Nicki Minaj, St. Vincent... No hay duda, el "girl power" marca la tendencia a seguir en la música del siglo XXI.

Aunque no siempre con igual tino y opiniones. Y si no que se lo digan a uno de los últimos fenómenos sin tan siquiera publicar aún su primer trabajo: la neoyorquina Lana del Rey. Con únicamente dos singles en circulación se ha granjeado ya opiniones encontradas.

El cénit de su aún discutida aportación tuvo lugar hace escasos días durante su primera aparición pública en el mítico "Saturday Night Live". Eso ya eran palabras mayores y parece que los nervios le pasaron factura en forma de sosa presencia sobre el escenario y titubeante (y por momentos desafinada) voz.

No tardaron en salir los detractores. Muchos calificaron de amateur la actuación. Otros fueron más duros. Como Juliette Lewis, que publicó (aunque posteriormente eliminó) este incendiario comentario en su twitter: "wow, watching this 'singer' on SNL is like watching a 12 year old in their bedroom when they're pretending to sing and perform".

Juzguen ustedes de qué lado están.

miércoles, diciembre 28, 2011

A very Xavi & Pac Christmas

Como el año pasado, repetimos pinchada por estas fechas en nuestro bar favorito de Madrid, el mítico Wild Thing Bar.

Here we go!!!

viernes, octubre 14, 2011

Pongamos que hablo...

No de Madrid en este caso, como cabría pensar al recordar la famosa canción, si no de Nueva York. Aunque lo que no varía es el intérprete, el madrileño de adopción y jienense de nacimiento (de Úbeda, para ser más concretos) Joaquín Sabina, que por primera vez se sube a los escenarios estadounidenses.

Y antes de llevar a cabo esta minigira yanqui, que también le va a llevar por Miami y Los Ángeles, quiso compartir sus sensaciones previas en un ameno encuentro auspiciado por el Instituto Cervantes.

Así se manifestaba sobre el inminente comienzo de la -tan esperada por él- aventura norteamericana, con el debut este domingo en el Hammerstein Ball Room de Nueva York, y la posibilidad fantasiosa de que entre el público se siente uno de sus ídolos, Bob Dylan.



Un Dylan al que Sabina puso voz y verso en un poema dedicado al bardo de Minnesota durante una de sus visitas a la urbe madrileña, poema que recitó para la ocasión.

Pero no fue esta la única referencia artística de la tarde. También salió a colación la figura de Federico García Lorca, que supo plasmar en estrofas como nadie la ciudad neoyorquina sin aprender una palabra de inglés, bromeó Sabina.

O del, cariñosamente referido como "el catalán", Joan Manuel Serrat, con el que actualmente está componiendo un disco conjunto. "Vamos a hacer un disco como Lennon y McCartney" cuenta Sabina que le dijo Serrat al gestarse la idea. "Yo soy McCartney" le espetó Serrat, a lo que él le preguntó "¿y quién soy yo?": "tú, menosCartney"...

Además de este álbum en ciernes, se habló de otro proyecto, ya estrenado sobre las tablas madrileñas. El musical basado en las canciones de Sabina, que ha tenido esta acogida por parte de su inspirador.



Pero quizás el momento más entrañable de la velada estuvo protagonizado por la interveniente más joven, una nieta de Gonzalo Torrente Ballester, escritor sobre el cual el Cervantes neoyorquina inauguraba una exposición en la misma fecha. La inspiración, motivo de la pregunta.



Y lo de no dormir es literal: en este viaje Sabina ya ha visto amanecer desde la habitación de su hotel. Y tuvo un antojo de "nuevo rico": pidió caviar y champán para estar a la altura del momento y la ciudad.

sábado, octubre 01, 2011

Yorke en N. York


Con tan solo dos semanas de antelación se anunciaba la doble cita de Radiohead en Nueva York para presentar su último trabajo, "The King of Limbs", después de tres años sin pisar ningún escenario neoyorquino. Las entradas, que se pusieron a la venta el lunes 26 de septiembre, duraron un suspiro, dado que el recinto elegido tampoco es de los de mayor capacidad de la ciudad.

Consecuencia de la gran demanda, la reventa se puso las botas y al parecer se llegaron a ofrecer hasta 600 dólares por una entrada (y hubo quien incluso, en vez de dinero, solicitó otro tipo de compensación y le llovieron propuestas insólitas).

Y no, la fortuna no sonrió para asistir a los que sin duda han sido dos de los conciertos del año en esta ciudad (y eso que en el lapso de unas pocas semanas han tocado o van a tocar por aquí nombres como Fleet Foxes, Wilco o Portishead). Para hacerse una idea del directo, lista de canciones incluida, aquí hay una crónica y extracto del primero de los conciertos.

Bulo en Zuccotti Park

Y cuando aún no se habían apagado los ecos de su dupla de directos, los de Oxford han sido protagonistas involuntarios de un rumor que ha tenido en vilo a cientos de personas, con el movimiento que desde hace unos días acampa cerca de Wall Street como telón de fondo.

Todo por un presunto concierto que Thom Yorke y los suyos iban a regalar a los indignados en el Zuccotti Park donde han establecido el cuartel general de su protesta. El bulo se propagó por las redes sociales como la pólvora e hizo congregarse en la zona a una muchedumbre deseosa de ver de cerca a su admirado grupo.

Pero, al final, todos se quedaron compuestos y sin concierto, al revelarse finalmente la broma pesada, tras sucesivas confirmaciones por parte de la organización del movimiento, desmentidos por parte de los agentes del grupo y disculpas finales por el malentendido.

miércoles, septiembre 28, 2011

Memorias del verano

Antes de que el otoño se termine de asentar y difumine más los recuerdos de estas últimas semanas es ocasión de recordar algunos de los momentos musicales vividos en la reciente canícula, aprovechando el lujo de la diversidad de localizaciones disfrutadas.

Hay de todo, conciertos inesperados (Best Coast), nuevos valores y nombres que se asientan (The Naked and Famous y Friendly Fires), invitaciones al ritmo desenfrenado (!!!) o, aunque quede ya lejos en el calendario, un vistazo a algunas de las jornadas del FIB.

!!!: Apoteosis del baile

Comenzando por lo más reciente, hace unos pocos días en la sala Bell House de Brooklyn se disfrutaba de un triple cartel con visiones muy dispares a la hora de hacer mover al respetable. Abrió la noche Computer Magic, el proyecto en solitario (aunque en formato dúo para llevarlo al directo) de la jovencísima Dj y blogger Danielle, que presenta una propuesta entre el electropop, lo experimental y el tropicalismo, guiada por su suave voz. Aquí, uno de los temas que mejor aguantan de su repertorio (con videoclip en el que aparece vestida de astronauta recorriendo Times Square y alrededores, que siempre queda muy resultón).

De la candidez pasamos al extremo opuesto, la electrónica más oscura que se pueda concebir por parte de Light Asylum. Con reminiscencias ochenteras, también tienen vocalista femenina, en este caso la brutal Shannon Funchess, colaboradora de bandas como TV on the Radio, Coco Rosie o los propios cabezas de cartel de la noche. Parapetada a ratos tras su batería electrónica, cuenta con un buen arsenal de temas sólidos y contundentes, ganándose enseguida la atención del público. Interesante formación de la escena gótico-ochentera-neoyorquina.

Con este gran aperitivo le llegó el turno a las huestes de Nic Offer (con el uniforme oficial cómo no, pantalones cortos estilo setentas) y sus "Chk Chk Chk", la banda de origen californiano pero que tocaban en casa después de llevar ya algún tiempo asentados en Nueva York. Desde luego, si algo no se les puede reprochar es no sudar la camiseta y salir a darlo todo. Desde la primera canción, los movimientos espasmódicos de su vocalista son un contagio para los asistentes y enseguida la pista se torna en un agitado movimiento de brazos, caderas y piernas al ritmo que proponen las canciones.

Su última publicación, "Strange weather, isn't it?" llevó el peso, pero también hubo sorpresas, como esta versión recién grabada del "Extra loveable" de Prince, adaptada totalmente a su terreno. Además, en el bis aprovecharon para presentar un tema nuevo, acompañados por la voz de su amiga y predecesora sobre el escenario, Shannon Funchess, con un resultado memorable. En este punto el compadreo y comunión entre público y Offer era absoluto, como se puede apreciar (asimismo en el hecho de que más de un espontáneo se subiera a bailar al escenario, alguno incluso vestido de pirata, como el de la imagen).

Las dudas sobre si !!! iban a gustar a quien, como un servidor, nunca les había visto en vivo, se disiparon después de este día. Tremendo concierto y directo imperdible si la ocasión lo propicia.

Noche en el museo... con Best Coast

Velada inesperada la que deparó el proyecto liderado por Beth Cosentino. Era una fresca noche sanfrasciscana de agosto (para hacerse una idea, cabe recordar la cita atribuida a Mark Twain "the coldest winter I ever saw was the summer I spent in San Francisco"), con el complejo de la California Academy of Sciences (museo, planetario y acuario, todo en uno) como recinto elegido.

Porque fue una sorpresa descubrir que Best Coast eran los designados para poner el colofón a una velada especial con horario extendido, dj's y bebidas entre paneles sobre energías renovables y tanques de agua con estrellas de mar. Así se presentó el momento de comprobar la consistencia de su aclamado debut de 2010, "Crazy for you" (donde combinan la melodía vintage a lo Ronettes con la distorsión de unos Jesus and Mary Chain), cuaja a la hora de pasarlo al directo.

Con una Cosentino algo febril esa noche y en formato trío con cuenta favorable 2 a 1 a favor del sector femenino (a la batería una ex Vivian Girls), lo mejor fueron los temas más redondos y concisos de este trabajo, como "The end", "Boyfriend" o "Each and everyday". También presentaron composiciones nuevas (como "Our deal", el primer single del segundo disco, que parece apuntar mayor luminosidad pop, antes de concluir con una tormenta de ruido marca de la casa. Habrá que darles el beneficio de la duda a la espera de la publicación de su segundo trabajo.

Canciones del verano

El escenario veraniego para conciertos de Central Park presentó en la tarde del 7 de agosto a nuevos valores de la escena indie. Para empezar, Cults, dúo sueco avalado por el single "Go outside" y poco más. Sí que dejaron mayores motivos para comentar los siguientes en sumarse a la cita, los neozelandeses The Naked and Famous, autores de uno de los himnos de este 2011 (junto con esta otra, de las canciones más radiadas en las emisoras americanas durante este estío). Quizás demasiado deudores de los primeros MGMT, su propuesta aún debe cimentarse y en vivo ninguno de sus temas brilla tanto como "Young blood" (aunque nadie les puede privar del mérito de haber grabado todo un hit). Aquí, el momentazo en directo.



Los últimos de la terna fueron los londinenses Friendly Fires, que consolidaron los buenos minutos vistos de ellos unas pocas fechas antes en el FIB. Se sitúan en primera línea de lo más fresco y excitante de la escena inglesa en estos últimos tiempos, en la órbita de los antes reseñados !!! (de hecho, ambos cantantes podrían rivalizar por el primer premio en un concurso de bailes imposibles o en número de veces que se bajan y mezclan con el público).

Canciones como "Lovesick", "Show me lights", el bis "Hawaiian air" o el cierre con la eufórica "Kiss of life" (baile catatónico incluido) confirman la buena salud de la banda. Gran concierto y apabullante final.



FIB 2011 - Jueves: Peregrinaje y rock


Diecisiete ediciones. Se dice pronto. A un pasito de la mayoría de edad. No es de extrañar que haya cambiado. Y mucho. Desde aquellos primeros balbuceos inocentes y entusiastas en el velódromo hasta ahora, mucho más descarado y políglota (en inglés, preferentemente). A veces incluso cuesta reconocerlo, ya que adopta los disfraces más estrafalarios que puedan imaginarse. Pero por debajo de todas las costuras y adornos, los más fieles intentan volver a encontrar la esencia y espíritu con el que nació. Igual por eso nos dejamos caer por allí año tras año.

La edición 2011 del FIB empezó a pleno sol vespertino y con el recinto recibiendo a sus primeros pobladores. Los mismos que seguramente pasaron en algún momento por delante del escenario Fibclub y vieron a Aldo Linares. Esta vez no en función de DJ (eso llegaría al cierre del festival) sino como solista interpretando temas de electrónica deudores de nombres como Ciëlo o Carlos Berlanga.

De la ensoñación pop nos despertó de bruces Layabouts. Ellos eran los encargados de abrir el escenario principal (que volvía a llamarse Maravillas tras el fin del patrocinio cervecero). Y desde los primeros compases hicieron del rock su bandera y del cantar en inglés siendo un grupo nacional su alegato. Para abrir, rompieron con "Take'n'break".



En su primera presencia en este festival sacaron a relucir su mejor arma, un directo arrollador y contagioso. Tanto, que el público fue encendiéndose con saltos y brazos al aire hasta alcanzar el cénit en "Fine for me", tema con el alcanzaron unas cotas de interacción entre público y artistas pocas veces vistas por estos lares: como si Moisés ante el mar Rojo se tratara, su vocalista y bajista Jon separó en dos al público y les alentó a disputar una pugna por ver qué bando vivía con más intensidad el concierto. Al final todos ganaron... vivir en primera persona uno de los momentos del FIB 2011 que serán recordados para la posteridad.

Con el sudor y la adrenalina disparados, era hora de tomarse un descanso. Y eso que la propuesta guitarrera de Anna Calvi podía haber retenido más de la cuenta de nuevo en torno al escenario Fiberfib. O que desde lejos sonaban las nuevas composiciones de la pluscuamperfecta Russian Red. Pero se optó quizás por lo imprevisible: ver el arranque de actuación de Julieta Venegas, probablemente el nombre del cartel que más rechinaba a los indies de manual. Pero ya se sabe que al FIB también le gusta provocar -o más bien desconcertar- en ocasiones.

La mexicana ignoró polémicas y arrancó los primeros minutos de actuación incluyendo temas conocidos por el gran público como "Limón y sal", que muchos corearon de pe a pa. Pero algo había que no terminaba de enganchar (además de la voz, que en ocasiones no atinaba con la nota precisa), por lo que llegó el momento de seguir peregrinando por el recinto, lo que a la postre se convertiría en la tónica de la jornada.

Porque los siguientes minutos se fueron entre el oscurantismo de Grupo Salvaje y el pop aseado para británicas a la carrera de Paolo Nutini. Sí que pareció despertar algo de curiosidad la propuesta de Congotronics vs Rockers, a medio camino entre el africanismo y la vanguardia electrónica, aunque por momentos aquellos pareciera más propio de algún otro festival ecléctico y transmusical.

Vuelta de nuevo al escenario principal donde Plan B llegaba precedido por uno de esos fieras capaces de reproducir todo tipo de sonidos por la boca (y que hacía guiños a canciones rompepistas de algún pasado verano, como ésta de las trompetas).

Momento de ver otra vez lo que ocurría en otros puntos del recinto. Así, se pudo comprobar que Dorian se metían a un numerosísimo público español en el bolsillo y recordaban lo especial que es para ellos este festival. Aquí, en el clímax de su ya clásico "A cualquier otra parte".



A estas horas el reclamo era el cabeza de cartel de la noche, The Streets. Otro directo para adeptos a la causa britáanica, en este caso más cercano a la escena rap y con temas muy transformados respecto a su versiones originales, como este "Weak become heroes". Sin restarles calidad, sobre todo en discos como "Original pirate material", de nuevo faltó algo de empatía para hacer entrar en calor al público menos familiarizado con su trayectoria.



Y para cerrar esta algo desangelada primera jornada, una cita diferente: primera presencia sobre los platos del ex futbolista Mendieta, dentro de la triple entente Gasteiz Gang. Sonrisa en rostro, capeó unos primeros minutos de nerviosismo en los que los platos no sonaban como debían, arropado por cánticos importados de su etapa como extremo valencianista. Al menos, un cierre simpático para un arranque tibio de FIB.



FIB 2011 - Viernes: Patadas adolescentes


La armada española protagonizaba los primeros minutos de esta nueva jornada, aunque de entre todas las opciones (el rock de Athom Rumba, la dilatada experiencia y manejo del directo de Ainara Legardon o los por fin exitosos Nadadora...) solo dio tiempo a comprobar como el público patrio se arremolinaba en torno al escenario principal ante la apuesta hipnótica y algo introspectiva de Nudozurdo, que despacharon los temas de su reciente "Tara motor hembra" pero sin olvidar otros más conocidos de su debut como "Ha sido divertido" o "El hijo de Dios".

Pero lo mejor de la noche aguardaba unos minutos después en el escenario Fibclub, en lo que por sí solo justificaría toda la jornada completa: los veteranos y míticos The Undertones. Lo suyo fue un placer en todos los sentidos: por disfrutar de temas capitales de la escena británica de todos los tiempos y porque estar en su directo suponía perderse al anodino Brandon Flowers en el escenario Maravillas.

Para la historia del FIB queda ya este "Teenage kicks" en vivo.



Y de propina, propiciaron otros momentos imperdibles de la edición del FIB 2011, como "My perfect cousin" o "You've got my number".



Hipervitaminados por el arrojo punk de estos cincuentones, lo siguiente fue picotear algo de los siempre interesantes y multicoreados Elbow, que repetían merecida presencia en el FIB, y los más gamberros y locuaces Art Brut. En este tramo horario también coincidían otros viejos héroes: The Stranglers, con un repertorio en el que incluyeron éxitos seguros como Golden brown"".

La nostalgia dejo paso a otros recuerdos menos alejados en el tiempo, de la mano del nombre más goloso de la velada: The Strokes, dispuestos a repetir el buen sabor de boca que dejaron en su precedente paso por el festival. En este caso llegaban con su cuarto disco, "Angles", entrega que tampoco parece estar a la altura de su generacional debut, aunque temas como "Under cover of darkness" rememoren esa primigenia inspiración.

Sabedores de ello, su primer disco centró los momentos capitales de la actuación, como el arranque con "New York City cops o los valores seguros que son "Someday", "Hard to explain" o "Reptilia" (ésta ya del segundo álbum y en la que Julian Casablancas se suelta con algunas palabras en español). Todas ellas siguen haciendo botar al público con éxtasis adolescete.

Tras los cabezas de cartel del viernes, comparecieron en el escenario grande (y antes resenhados tambien) Friendly Fires, quienes sorprendieron gratamente con su pop bailable y toque tropical.

Pero ya sólo quedaba dar carpetazo a este viernes de FIB asistiendo a la sesión del DJ Rojiblanco (en su cada vez más habitual formato dúo) y celebrar así los 40 años de Disco Grande al ritmo de temas rompepistas. Grande, maestro.



(Las entradas sobre el FIB incluyen fotos de fiberfib.com)

jueves, septiembre 08, 2011

Negro sobre blanco


Richard Melville, Moby. Músico y -esta faceta menos conocida para quienes no hayan estado al tanto de sus últimas publicaciones- también fotógrafo. Así es, que el título de su último álbum viene dado por la única palabra que aparece en una de sus instantáneas, captada en el letrero luminoso de un solitario pasillo en un aeropuerto canadiense: "Destroyed". Y también es el nombre de su primera recopilación de imágenes editada en formato libro.


Esta historia aparece contada en el propio libro. Pero también ha formado parte de las anécdotas y reflexiones que el artista ha dejado en una animada charla vespertina.

La cita era en una céntrica librería de la calle 14 de Nueva York, en la que ha estado acompañado por una amiga, la cineasta Lucy Walker, quien ha ejercido como entrevistadora. Una amistad que se gestó hace años en un bar del East Village, se consolidó días después cuando se reencontraron de forma casual en el metro y ella iba leyendo un libro sobre música electrónica y se evidencia con detalles como que el año pasado Moby cediera su música para uno de los trabajos de la directora, el documental "Waste Land", con una única condición: no cobrarle ni un solo dólar por ello.

Claro está, la conversación entre estos dos buenos amigos ha sido de lo más relajada y cómplice, sacando a relucir muchas curiosidades sobre su carrera. Por ejemplo que su primer concierto, allá por 1983, fue de lo más surrealista: en un restaurante chino de Connecticut, al que acudieron como único público por hacerle el favor un amigo y la madre de éste, obligados claro está a consumir comida asiática a su pesar. O que también durante esos difíciles comienzos, actuaba en un antro neoyorquino infectado de desagradables bichos, a los que se dedicaba a matar. "Era el Pol Pot de las cucarachas", bromeó.

Ya convertido en una figura internacional, ahora le gusta reflexionar sobre el "bizarro contraste" de una profesión en la que en tan solo unas horas pasa de estar actuando ante decenas de miles de personas a recluirse en una solitaria habitación de hotel, con insomnio y alejado de los suyos. Es muchas veces en estos momentos, de madrugada y con la ciudad de turno en calma, cuando le viene la inspiración y compone con su guitarra.

A pesar de que escucha "un montón de música", fue reticente a la hora de confesar referencias contemporáneas que le gusten, aunque terminó resaltando el primer disco de Bon Iver. Este desapego con el panorama actual se debe a un cierto cansancio ante tanta "electrónica perfecta", cuando lo que más le atrae son las imperfecciones que contenían las grabaciones de sus bandas favoritas.

Por eso, sacó a relucir a Joy Division (anunciando emocionado que en unos días verá en directo a Peter Hook interpretando el "Unknown pleasures" al paso de su gira por Los Ángeles). Y sobre todo tiene especial predilección por artistas de r'n'b, soul y jazz como Otis Redding, Billie Holiday o Sam Cooke.

Por último se refirió también al hecho de haber cambiado Nueva York por L.A. para vivir. La carestía de la vida (puso como ejemplo el desorbitado precio de los alquileres) y cierta desvirtuación de lo artístico en beneficio de lo mercantil y las modas, es lo que le ha hecho ver que esta ciudad no es para clases medias ni artistas. Por ello se ha mudado a la soleada ciudad angelina y a su efervescente ambiente creativo, sobre todo en sus barrios más al este.

Y si la charla había sido jugosa, aún quedaba la otra mitad del acto. Porque Moby no había ido sólo a "hablar de su libro" (como Umbral), sino que iba a dejar un regalo para todos los presentes. Un miniconcierto en formato acústico, con él a la guitarra más el acompañamiento de una violinista y Pilar Basso, la impresionante voz que salpica sus canciones y le acompaña en directo, dando una nueva dimensión a éxitos de su carrera e incluyendo algunas versiones sorprendentes.

He aquí algunos de los mejores momentos, como el arranque, con "Why does my heart feel so bad?"



A continuación tomó él la voz solista para interpretar en este formato "Porcelain".



Entre las canciones ajenas, la tremenda "Whole lotta love" que popularizaron Led Zeppelin pero en la que tomaron demasiados elementos prestados de un tema de Willie Dixon, lo que motivó una demanda de éste contra la banda británica, anécdota relatada y ampliada por Moby en la presentación de la misma.



A estas alturas Moby estaba juguetón, por lo que el epílogo del tema anterior tuvo también su miga.



Por último, para despedir la velada, uno de sus grandes éxitos.



Y ya no hubo más. Le esperaba además otra actuación, en una gala benéfica a favor de una fundación del Bronx (ese era el motivo por el cual iba vestido de enterrador "trendy", bromeó). Hacia allí que se fue, dejando atrás una tarde que fusionó literatura, fotografía y música con un resultado espectacular.

miércoles, julio 06, 2011

La noche americana

Hace unos días el artista español Quique González recalaba en el Mercury Lounge del East Village neoyorquino, dentro de su gira "Desbandados". En ella, de forma más acústica e intimista, recupera material escondido de su discografía y se hace acompañar sobre el escenario únicamente de un músico extra, el contrabajista Jacob Reguilón.

Se trataba además de la primera oportunidad de verle actuar en esta ciudad, una de las etapas de la vertiente americana de su gira (también pasó por otras ciudades como Alburquerque o Chicago).

Ante un auditorio al 90% formado por españoles (eminentemente estudiantes y jóvenes afincados en la ciudad) se presentó algo tímido y con la barba recortada a lo mosquetero. Durante el directo, alternó teclado y guitarra y en algún momento tuvo que pedir algo más de silencio para no alterar el recogimiento de los temas que estaba interpretando.

Entre ellos, "Reloj de plata" o "La luna debajo del brazo", de la que destacó que tenía también letra en inglés (el "I'm coming" del final).

Pero fue la parte final la que tuvo más pegada. Para empezar, con "Vidas cruzadas", muy coreada por los presentes, y tema que parecía poner punto final al concierto.



Aunque aún hubo tiempo para una más. Ante la insistencia de los congregados, regaló como cierre una emocionante "Aunque tú no lo sepas", con aroma a Los Secretos.



Así acabo el directo de Quique González. Aunque no la presencia de más músicos españoles en los escenarios de Nueva York este verano. Curiosamente, hoy mismo estará tocando Jarabe de Palo en el summerstage de Central Park.

Y tras el artista santanderino se subieron, llegados desde Minnesota, Wavorly, que dejaron un arranque bastante esperanzador de concierto. Lo suyo es el pop de guitarras con altos y bajos en cuanto a intensidad y un batería que le atiza bien duro a su instrumento.



Días después, en este caso en el Cameo Gallery de Williamsburg, hubo ocasión de ver a otras bandas emergentes que, como muchas de las que circulan por el circuito de salas de esta ciudad, puede que se queden en nada si no quedan bendecidos por alguna discográfica o revista de tendencias.

Mención especial para estos, llamados Only Son.

Algo psicodélicos y con referentes como Super Furry Animals para situarlos, su cancionero reviste alguna que otra creación para retener.

Aquí, interpretando durante la actuación su tema titulado "My museum".