Un telón negro tapando el mitico logotipo de la sala El Sol, planetas de plástico colgando del techo, luces intermitentes simulando estrellas, recortes de noticias sobre la banda granadina pegados en una columna y una bandera republicana encima de un amplificador. La puesta en escena desconcertaba en parte pero a ninguno de los que abarrotaban el recinto pareció importarle.
Porque la noche emitía un aroma especial, el de las grandes ocasiones. Prueba de ello es que nadie se lo quería perder. Además de varias televisiones que grabaron las tres primeras canciones, allí había periodistas (Julio Ruiz o Diego Manrique de RNE3, por ejemplo), responsables de festivales (el equipo del Contempopranea casi al completo, con el mérito que tiene venir expresamente desde Alburquerque y emprender el camino de vuelta nada más acabar), músicos (Fino Oyonarte -productor del histórico "Súper 8"-, Tarik, Anntona..), nuevos cómicos (el chanante Joaquín Reyes) y por supuesto los 250 madrugadores compradores que se hicieron con una invitación comprando el disco-libro de grandes éxitos "Principios de Astronomía".
Tras este arranque inédito llega la primera en la frente: "Segundo premio". Y para seguir golpeando, "Un buen día", en el que J da las buenas noches a la audiencia y da paso a los medios tiempos: "Corrientes circulares en el tiempo", que caldea el ambiente, "Nunca me entero de nada" y "Ya no me asomo a la reja", con emoción en los 'crescendos'.
El repaso a la esencia andaluza que rezuma "La leyenda del espacio", su penúltimo trabajo hasta la fecha y último álbum de estudio, continúa con "Si estaba loco por ti". Después vuelve la densidad a través de "San Juan de la Cruz" que se torna en amabilidad y espíritu pop cuando llega "Deberes y privilegios", primera incursión en "Contra la ley de la gravedad", ese disco que olía a despedida que luego no fue tal.
El reloj marca casi una hora de actuación y llega el momento de apretar el acelerador y sin duda que lo consiguen con "Reunión en la cumbre", "Alegrías del incendio" y "Pesadilla en el parque de atracciones", anunciada como la última de la noche. Los cinco "planetas" se retiran pero nadie se mueve. Es más, contagiados por el embrujo de Granada, arrecian las palmas, con éxito, pues vuelven los protagonistas de la noche.
La primera del bis es el nuevo tema incluido en su último recopilatorio y que lleva por título "Soy un pobre granaíno". Nadie sabe si queda un tema más, dos o tres, pero comienzan a sonar los míticos acordes de "La caja del diablo" y es de esperar que nos aguarden largos minutos de distorsión.
Pero el balance ha sido más que bueno. Salgo recuperando esa sensación de estar flotando que antaño me provocaban los conciertos de Los Planetas. Y eso es mucho, teniendo en cuenta que antes las cervezas ayudaban, y ahora no es así, y que la pérdida de fe en ellos en los últimos tiempos me había motivado no compartir su nuevo rumbo emprendido de raíz tan aflamencada.
Lo mismo les doy una oportunidad este fin de semana en el FIB, aunque tienen un rival complicado enfrente a la misma hora como Kings of Leon. Y hablando de Benicassim, emprendemos camino en pocas horas hacia tierras castellonenses para, un año más, vivir intensamente nuestro festival favorito. A la vuelta, si todo va bien, os contaremos cómo fue esta edición número 15.











